Gordoncillo brinda por el vino leonés con una cata de primer nivel
Expertos en enología y sumillería protagonizaron este sábado la actividad central de la XXV Feria Vitivinícola, que volvió a unir vino, gastronomía y cultura

Un momento de la cata celebrada este sábado en Gordoncillo.
La XXV Feria Vitivinícola de Gordoncillo, inaugurada este viernes, alcanzó este sábado su jornada central con una cata profesional de alto nivel celebrada en las instalaciones de la bodega Gordonzello. La actividad reunió a destacados especialistas del mundo del vino en una propuesta didáctica que permitió profundizar en el conocimiento de los caldos elaborados en la provincia y poner en valor el potencial de las variedades autóctonas.
La cata contó con la participación de Begoña Jovellar Pardo, secretaria de la Unión Internacional de Enólogos; el enólogo y profesor Jesús Álvarez Yraola; Adolfo Benéitez Fernández, presidente de la Asociación de Sumilleres de León; el investigador del Itacyl Jesús Yuste Bombín y la ingeniera agrícola y enóloga María del Valle Alburquerque. Todos ellos aportaron su experiencia y conocimientos en una actividad que se convirtió en uno de los grandes atractivos de esta edición.
El vino volvió a ser el gran protagonista de una feria que durante tres jornadas ha convertido Gordoncillo en punto de encuentro para aficionados, profesionales y visitantes. El Albarín y el Prieto Picudo de la DO León fueron los grandes embajadores de una celebración que ha sabido combinar la cultura vitivinícola con el entretenimiento y la gastronomía.
La programación incluyó también talleres de barro y alfarería en la Plaza Mayor, pasacalles, la actuación de la Banda de Gaitas Agavica, una exhibición de coctelería vinculada al vino y música durante las diferentes jornadas. El pregón inaugural corrió a cargo del editor, músico y activista cultural Héctor Escobar.
Todo ello se desarrolló en paralelo al Festival Internacional de Payasos, generando un singular maridaje entre el vino y el circo de calle. La gastronomía popular, la música y las actividades para todos los públicos completaron un programa que volvió a situar a Gordoncillo entre las citas destacadas del calendario estival de la provincia, con el vino leonés como hilo conductor de una celebración que alcanza ya su vigésimo quinta edición.


