La asociación de los huertos del Órbigo reclama medidas a CHD
Defienden que armonizar el regadío moderno y el tradicional depende de Confederación
Un momento de la manifestación en Hospital de Órbigo.
La Asociación Conservación de Riego de Huertos y del Patrimonio Hídrico se ha vuelto a concentrar en Hospital de Órbigo, enfrente de las oficinas de Ferduero, con el fin de presionar y reivindicar el uso del agua en los terrenos urbanos. La concentración de este viernes ha contado con una gran participación, ya que cada día que pasa los regantes comprenden menos la razón por la que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) no les permite derivar agua a sus cauces tradicionales —que llevan más de dos años secos— para regar los huertos urbanos con normalidad y como se ha hecho durante toda la vida.
Confederación ha desestimado las propuestas de la asociación de regantes en las diversas reuniones que han tenido entre ambos. El problema reside en que, antes del proceso de modernización, esta comunidad podía regar con total normalidad desde sus presas e infraestructuras tradicionales todo tipo de terreno, tanto el urbano como el terreno rústico. La modernización del sistema ha conllevado un cambio en la gestión del agua que prioriza los terrenos más accesibles para el riego moderno a presión, dejando en el olvido al terreno urbano. Se han instalado nuevas redes de distribución que han dejado en desuso las acequias anteriores que la comunidad utilizaba para abastecer sus terrenos, huertos o plazas.
La asociación pide que vuelva a discurrir el agua por su presa tradicional, argumentando además que cuenta con un circuito natural por el que el agua retorna a su cauce mediante escorrentía y filtración, renovándose sin malgastarse. Así está el panorama en los cauces de los regantes del Órbigo desde hace dos años que llevan sin suministros hídricos; la asociación pide que sean suministradas como antes y que no se les expulse de mala manera de una comunidad que, de no ser por su impacto, provocaría la pérdida de mucha arboleda. El ámbito natural es fundamental, ya que, al haber sido tan prolongado el período de tiempo en el que las presas y los arroyos han estado desiertos, toda la fauna y la flora que generaba el agua de los cauces se ha quedado sin vida.
Muchos regantes poseen molinos hidráulicos que, al no haber agua, no pueden funcionar y por tanto no pueden transformar la energía hidráulica en la fuerza motriz necesaria para la función que debe cumplir el molino. En definitiva, para los regantes del modelo tradicional del Órbigo es un auténtico quebradero de cabeza el hecho de no tener agua para regar sus huertos o parcelas de manera tradicional, pagando además una mensualidad por pertenecer a esta asociación de regantes. Tampoco comprenden qué pierde la CHD al darles el agua, ya que, según relatan, sus presas tradicionales, al estar cubiertas por árboles, no precisan de un mantenimiento complejo.