Juan Prieto, Pastor Mayor de los Montes de Luna: «El Sipam aportará beneficios tangibles a la montaña leonesa»
El leonés, como representante de España, fue clave en conseguir el título de la FAO en 2023

Juan Prieto recibió el premio Decreta 2023 en un acto en abril de 2024.
Juan Prieto Gómez (León. 1976) lleva con orgullo sumar la sexta generación de veterinarios en su familia, tanto como haber contribuido, como representante permanente de España en la FAO (2020-2025), a conseguir para León el tercer Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam) más grande del mundo. El Sistema Agrosilvopastoril Montañas de León supuso dos años de «duro trabajo» que dieron sus frutos en 2023. La sociedad civil leonesa se lo ha agradecido con el Premio Decreta en 2023 y su nombramiento como Pastor Mayor de los Montes de Luna en la Fiesta del Pastor de Los Barrios de Luna que celebra su 49ª edición este domingo 13 de septiembre, junto a los rabadanes Miguel Ángel Muñiz Maurino (Saludes de Castroponce) y Manuel Francisco Morán Díez (Los Barrios de Luna). Prieto, que también ha colaborado con Productos de León, es veterinario y doctor en Veterinaria por la ULE, funcionario del cuerpo nacional de veterinarios del Ministerio de Agricultura y miembro de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León.
—¿Qué significa para usted ser Pastor Mayor de los Montes de Luna?
—Estoy encantado. Es una fiesta vinculada al territorio, la cultura, al saber hacer de generaciones y también a la profesión veterinaria. Espero seguir contribuyendo con ello a León.
—¿Cómo se compagina el trabajo en el ámbito internacional con el apego a la tierra, como ha demostrado con el Sipam o que la capital ingresara en la Red Europea de Ciudades Verdes?
—Como servidor del Estado mi obligación es cumplir con mis funciones lo mejor que sé por el bien del país. Pero es evidente que cuando puedes hacer algo que tiene un impacto directo sobre León, existe un punto de corazón añadido. Además, León tiene un potencial enorme. La Universidad de León cuenta ya con acuerdos con la FAO para que sus egresados accedan a becas de forma directa, un vínculo académico y profesional de primer nivel.
—Después de tres años, el Sipam es aún desconocido para León. ¿Qué representa?
—A un nivel divulgativo, digamos que es el equivalente en el ámbito agrario y rural a lo que representan las declaraciones de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en la cultura. Es el mayor reconocimiento mundial que existe, no hay nada por encima. Reconoce espacios de singular relevancia por sus características agronómicas, agroalimentarias, culturales, paisajísticas y antropológicas. Aunque son menos conocidos que los de la Unesco —porque nacieron en 2002 y solo existen unos 104 en todo el planeta distribuidos en 29 países—, España es el país de Europa con más declaraciones, al contar con seis. Durante mi etapa como representante permanente adjunto ante FAO se adhirieron dos: el del Sistema Agrosilvopastoril Montañas de León en 2023 y el de Sistemas agrícolas en jable y arenas volcánicas en la Isla de Lanzarote en 2025.
—¿Qué distingue el Sipam Montañas de León en el contexto internacional?
—Es extraordinariamente singular. Habitualmente son territorios pequeños y orientados a una sola actividad. El nuestro abarca 10.500 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en el tercer Sipam más grande del planeta, solo por detrás del Masai Mara en Kenia y la Milpa Maya en Yucatán (México). Es el más grande de Europa. Para hacerse una idea de la escala: cubre dos tercios de la provincia de León —un 11% de toda la comunidad de Castilla y León—, engloba a 87 municipios y a más de 180.000 residentes. Además, reúne en su interior 7 Reservas de la Biosfera, la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa y hasta cinco reconocimientos Unesco, como Las Médulas, el Camino de Santiago, ser la Cuna del Parlamentarismo y los hayedos de Cuesta Fría y el Canal de Asotín dentro del Parque Nacional Picos de Europa. Que Naciones Unidas venga a decirte objetivamente y basado en los más exigentes criterios científicos el valor de lo que tienes es un aval de una potencia enorme.
—La ganadería extensiva y la trashumancia se perciben como pasado o folclore. ¿Qué peso real tienen en la conformación de este paisaje protegido?
—Son partes consustanciales al Sipam. La actividad ganadera extensiva, la trashumancia y la trasterminancia han contribuido durante siglos a moldear estos paisajes, a sostener la biodiversidad y a crear un patrimonio cultural vivo. No hay que demonizar ni idealizar modelos: la agricultura industrial de regadío —como la que se desarrolla con éxito en Payuelos o el Páramo— y la ganadería extensiva de montaña son modelos perfectamente compatibles y necesarios. La ganadería en extensivo ha demostrado ser la verdadera escultora de la piel de nuestras montañas y de la biodiversidad que hoy protegemos.
—¿Aporta beneficios tangibles para la población de la montaña leonesa?
—Rotundamente sí, y está demostrado científicamente en países donde los Sipam están más desarrollados, como Japón, China o Corea del Sur. Hay beneficios tangibles como un incremento claro del turismo sostenible —un visitante más respetuoso, interesado en la etnografía y con mayor capacidad de gasto en el territorio— y un mayor valor añadido para los productos locales. El consumidor reconoce la figura Sipam, entiende el modelo de producción que hay detrás y está dispuesto a pagar un precio justo por carnes, quesos o mieles de esa calidad. Como beneficios intangibles, aporta visibilidad, reputación internacional y, sobre todo, orgullo legítimo. Las 180.000 personas que viven en ese territorio ven reconocido su trabajo diario con la distinción más alta que existe. Además, el Sipam Montañas de León logró a mayores el permiso de la FAO para usar su sello con fines divulgativos y de promoción turística (salvo en productos alimentarios por normativa internacional). De hecho, el logro de poder usar este sello ya se presentó en Fitur en 2023.
—¿León está sacando partido al Sipam?
—Extraer todo el potencial del Sipam requiere constancia, apoyo institucional continuado y divulgación. Es un proceso a largo plazo, como ocurrió con Las Médulas hace 25 años: el impacto no es inmediato, pero con el tiempo dinamiza económicamente la zona. Todos los leoneses, tanto los que viven en la provincia como los que estamos en la diáspora, podemos «hacer patria». Algo tan sencillo como llevar a amigos a conocer la montaña, consumir producto local o dar visibilidad a nuestras figuras de calidad es inyectar recursos directamente en nuestra tierra. El Sipam nos da la mejor herramienta posible; ahora nos toca a todos sacarle el partido que merece.

Miguel Ángel Muñiz y Manuel Morán Díez.