Diario de León

Niega ser quien captó a la Junta Vecinal para invertir 860.000 euros en el metal y que cobrara comisión

El presunto mediador del caso del oro se desliga de la trama de Quintanilla

El acusado de captar a la Junta Vecinal de Quintanilla de Somoza en 1993 para que invirtiera en oro a través de la empresa Cosemp 865.000 eur

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Chema Robles Redacción - MADRID.
León

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Tanto el secretario de la pedanía como Jacinto González Martín fueron condenados ya por la Audiencia Provincial de León por un delito de prevaricación y cohecho, por la utilización del dinero público. Sin embargo, aquel juicio también probó que Antonio Nistal Vidal, colaborador de Cosemp en Valladolid a través de su consultora Ayser, cobró más de siete millones de pesetas (unos 42.000 euros) en la operación de Quintanilla de Somoza en concepto de comisiones. De hecho, el principal acusado por estafa ha corroborado este hecho y afirma que captó a la pedanía a través de Antonio Nistal, natural de Astorga. Sin embargo, el presunto mediador, al que la acusación particular de Quintanilla pide nueve años de prisión por estafa, se defendió ayer de estos hechos. Antonio Nistal aseguró en la Audiencia Nacional que la operación la llevó a cabo directamente el secretario de la Junta Vecinal de entonces, Justo Botas, con el dueño de Cosemp Jacinto González Martín. «Yo no convenzo a la junta para invertir en oro; ellos me llaman a mí y me comunican que les interesa esta operación», apuntó. «La operación de Quintanilla es de Justo Botas, no mía». La versión del acusado se centra en que su empresa Ayser gestionaba un fondo de inversiones de la junta vecinal y que en 1993 ésta decidió unilateralmente abandonarlo e invertir en otro producto que ofertada la sociedad vallisoletana: los depósitos de oro, de cuya operación Nistal se desvincula. En cuanto a las comisiones probadas por la Audiencia Provincial de León, Antonio Nistal también negó los hechos. Pese a la insistencia del fiscal de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, en que ya los tribunales probaron que había cobrado unos 42.000 euros por la operación de Quintanilla, el acusado se mantuvo en sus trece y justificó estas transferencias económicas de Jacinto González en virtud de un préstamo que supuestamente el principal acusado concedió al otro miembro de Ayser también acusado por estafa Pelayo Vélez Narganes. Nistal sí reconoció que colaboró a través de su sociedad Ayser con Cosemp en la búsqueda de clientes interesados en comprar oro, y que en otras ocasiones sí recibió comisiones. «El oro era un servicio más de Ayser», apuntó. Sin embargo, asegura que en 1995 (colaboraba con Cosemp desde 1993), al observar «deficiencias en la documentación» de las inversiones en oro, rompió su colaboración con el principal acusado Jacinto González, que reconoció el pasado lunes que el dinero se invirtió en oro en contadas ocasiones y que la mayoría del dinero iba destinado a pagar deudas. El «recadero» Por otro lado, ayer también compareció ante la Audiencia Nacional otro de los presuntos estafadores, Jacinto González, hijo del principal acusado por presunta estafa. Esté corroboró la tesis que ya el lunes expuso su padre y explicó que él sólo era el «recadero» de Cosemp: retiraba e ingresaba el dinero de cuentas corrientes según le iban ordenando. Declaró además que su padre le pagaba una nómina y que nunca estuvo al tanto de la marcha de la empresa. Pese a que los letrados de la defensa le inquirieron en repetidas ocasiones acerca del origen de unos supuestos ingresos e inversiones millonarias en sus cuentas entre los años 93 y 95, el acusado aseguró que dichas cantidades provinieron siempre de los ahorros que poseían tanto él como su actual esposa. 760.000 euros La junta vecinal de Quintanilla de Somoza reclama a los presuntos estafadores unos 760.000 euros de una inversión en oro que nuca se llegó a realizar. La presunta estafa asciende a más de seis millones de euros en toda España. El fiscal pide ocho años para el principal acusado (podrían quedar en seis) y las acusaciones particulares penas que oscilan de cuatro a diez años para los cuatro acusados.

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