Si deciden realizar las obras, cada profesional del campo deberá pagar 285,48 euros por hectárea y año
Los agricultores dudan hacer frente a la modernización de los regadíos
Murmullos y comentarios en voz baja, y en alta también, es lo que se escuchaba entre los agricultores asistentes a las charlas informativas qu

Momento de la charla informativa sobre regadíos celebrada en Santa María del Páramo
Corresponsal de Diario de León Nada menos que 285,48 euros deberá pagar cada agricultor por hectárea y año si deciden hacer frente a las obras de modernización de los regadíos. De esa cifra sólo 84,14 euros serán los que destinen a financiar la obra propiamente dicha. Pero a ello hay que añadir los costes de energía una vez que las nuevas infraestructuras se pongan en marcha (90.15 euros), el canon que impone la Confederación Hidrográfica del Duero por el uso del agua (102,17 euros), que los regantes deberán pagar a partir de la próxima campaña se hagan o no las obras, y los gastos de comunidad (unos nueve euros). Y además cada agricultor debe acondicionar sus fincas para poder hacer uso de estos nuevos sistemas, esto es, debe comprar las instalaciones necesarias para el riego por aspersión, otros 1.202 euros por hectárea. Cada hectárea necesitará para introducir los modernos sistemas de riego una inversión de 5.055 euros, de los que el 20% los pagará la Junta, el 24% el propietario, el 19,2% serán fondos europeos y el 36,8% restante deberán reponerlo también los agricultores sin intereses del año 26 al 50 después de que los nuevos regadíos se pongan en funcionamiento. Con estas cuentas a los profesionales del campo no les salen las suyas y por ello reclaman mayores inversiones o ayudas por parte de las administraciones. Dudas en el sector Tales son las dudas que desde que se rubricara el convenio marco de financiación de estas obras allá por el mes de septiembre, sólo un sector, el conocido como Triángulo de la Bermudas en Fontecha del Páramo, ha decidido hacer frente a las mejoras. El resto se mantienen a la espera. Precisamente los números que se dieron en estas reuniones, aunque no serán exactamente igual en todas las zonas, sí sirven de referencia muy aproximada. El objetivo de la modernización es el riego por aspersión para ahorrar agua. Por ello se llenará el campo de tuberías subterráneas dotadas de presión. En el Triángulo de las Bermudas se colocará un hidrante o toma de riego cada diez hectáreas con una presión de cuatro kilos, y que abastecerá 32 litros por segundo. Las tuberías serán de entre cuatro y seis pulgadas. El sistema permitirá regar cada parcela cada dos días y medio. Además sería posible el automatismo del hidrante, es decir, su programación informática. Está previsto que las obras en este sector comiencen en breve.