Los denarios
El proceso higiénico de los romanos seguía unas secuencias que se iniciaban con un baño frío, seguido por el paso a una zona templada que llevaba luego a los baños de agua caliente en el caldarium y finalmente el sudatorium, una estancia seca, de altas temperaturas, similar a las saunas actuales. Pese a que las termas dejaron de utilizarse en el siglo III, sus muros presentan un buen estado de conservación, con alzadas que superan los tres metros de altura. No es el único vestigio de época imperial que se localiza en este entorno, pues a la vera de nuestra calle apareció tiempo atrás la bautizada como Casa de los Denarios por el tesoro de monedas de plata que ocultaba y que hoy pueden contemplarse en el Museo Romano. A su lado han ido apareciendo una cloaca adintelada y una calzada romanas, indicios consistentes de los fosos del campamento establecido por la Legio X Gemina y que está considerado como el embrión militar de la ciudad. Volviendo a la época presente, en la arteria que recuerda al Padre Blanco conviven sin complejos las casas nuevas trazadas a distintas alturas y tamaños, con antiguas construcciones, un tanto abandonadas, que muestran pretéritos muros de adobe. En una de estas casitas y durante el caluroso mes de julio de 1893, se produjo un grave incendio en la todavía llamada calle de las Torrecillas. Al parecer el fuego se originó en el telar de la vivienda, extendiéndose a una cuadra inmediata. Gracias a los esfuerzos del vecindario, que acudió presuroso al lugar del suceso, se lograría en pocas horas aislar y combatir las llamas, sin que se produjeran desgracias personales. Finalizando el trayecto, a un paso de un lateral del seminario, encontramos haciendo esquina con la calle del Carmen la que fuera nobiliaria Casa de los Escobar, aunque muy reformada y actualizada. Diego de Escobar fundaría en el año 1576 un mayorazgo cuya mejor expresión en piedra se encuentra en esta vetusta mansión, enriquecida en la portada con dos escudos que llevan las armas de los Osorio y los Escobar. Pues bien, hemos finalizado el recorrido sin hacer mención al protagonista principal, el afamado Padre Blanco, del que les ofreceremos una biografía en la próxima entrega.