La empresa Versa pretende invertir 12 millones en una planta de biomasa agroganadera en Villablino
La empresa Villablino Energías Renovables S.A. (Versa), pretende instalar una planta de biomasa agroganadera en Laciana, que supondría una inversión aproximada de 12 millones de euros, y contaría con una potencia de 5,5 MW, convirtiéndose en el segundo proyecto de generación termoeléctrica con biomasa en la provincia. Según esta empresa, el combustible principal estaría formado con los residuos generados por actividades agroganaderas y forestales, con una capacidad de tratamiento de 50.000 toneladas de residuos anuales. El proyecto de Villablino pretende transformar la materia orgánica en energía eléctrica, y su intención es convertir a esta planta en la primera de la provincia que combine el origen de los residuos aptos para su reutilización como fuente energética. Un 33% del combustible principal utilizado como biomasa procederá de residuos forestales, como restos de podas, descopes, desbroces para cortafuegos, clareo o entresaca. Los responsables de esta empresa destacan que «la retirada de residuos de madera seca es también una estrategia necesaria para aminorar el efecto devastador de los incendios forestales». El otro 67% del combustible utilizado se tiene previsto obtener fundamentalmente de los residuos procedentes de la industria avícola, la gallinaza, bien mezclada con paja, o bien emplada directamente. No obstante se precisa que «ese porcentaje está nutrido por las 8.000 toneladas anuales de residuo generado por el ganado ovino, también aprovechable para la generación energética en la planta de biomasa. Según se asegura desde Versa, «esta tecnología constituye uno de los principales yacimientos energéticos del país y requiere del esfuerzo renovado, intenso y conjunto de todos los agentes sociales implicados para alcanzar los objetivos establecidos por el plan de fomento de las energías renovables». El proyecto de instalación de una planta de biomasa en Villablino tiene en cuenta que este plan establece para el año 2010 un potencial energético procedente de la biomasa de 1.897 MW, «lo que supone un 63% de los objetivos globales del Plan, correspondiendo a Castilla y León una contribución de más de la cuarta parte», recuerda la compañía.