Las nuevas vías terrestres deberán cumplir exigencias ambientales duras
El Boletín Oficial de Castilla y León publicó el 24 de abril, seis días antes de la aprobación del plan de carreteras, la declaración de impacto medioambiental viable del mismo. En ella marca que todos los proyectos tendrán que pasar por un estudio de impacto ambiental individual para cumplir con «la protección del medio ambiente de manera que, manteniendo un nivel funcional adecuado de la carretera, se minimice el impacto sobre el medio físico». Así, la Consejería de Medio Ambiente obliga a crear varios subprogramas para controlar los efectos del plan. Entre ellos, el de restauración de espacios degradados y el de carreteras paisajísticas con el que vigilar el desarrollo de los trabajos en los espacios naturales. Además, impone el fomento de materiales reciclados para cierto tipo de elementos de la señalización de las carreteras y la presencia de un técnico medioambiental por empresa y proyecto.