Los alumnos del taller de teatro se gradúan sobre el escenario
El joven público, durante la obra. Al fondo, de pie, algunos actores
Los dieciséis escolares que han participado durante los últimos meses en el taller de teatro de La Bañeza, iniciativa que sufragan la Diputación y el Ayuntamiento, recibieron ayer el diploma acreditativo de sus estudios en arte dramático en la ceremonia de clausura del curso, acto en el que estuvo presente el concejal delegado de Cultura, Valentín Echevarría, que destacó la ilusión y el trabajo de los aspirantes a actores. Posteriormente, dos de los alumnos realizaron la clásica exhortación al público para dar paso a unos chistes, que contaron con gracia Sara y Diego, y a la obra La gallina que me picó. Los chavales del taller de teatro cursan estudios en los colegios Nuestra Señora del Carmen y San José de Calansanz, ambos centros en La Bañeza. La representación, que contemplaron familiares y alumnos de los participantes en el taller, es una parodia sobre los ensayos de una obra de teatro, aunque el espectador no lo advierte hasta que el director de la misma no irrumpe en escena, criticando el hacer de los actores y exigiendo comenzar desde el principio. El picotazo de la gallina sirvió así de escusa para que los presentes pasaran un rato agradable.