Una pitada de empleados de Feve impide a los políticos viajar en el primer tren que volvió a salir para Bilbao
Una protesta sindical empaña el acto de reinauguración del tren Hullero
La protesta que ayer mantuvieron treinta sindicalistas de Feve para exigir el convenio de la compañía, impidió que el presidente de la

El presidente de Feve, Eugenio Damboriena, fue recibido ayer en la estación de Feve de León por una sonora pitada de una treintena de trabajadores de la compañía que exigían la negociación del convenio colectivo. Este recibimiento, idéntico al que por la mañana ya le habían hecho a Damboriena los sindicalistas en la estación cántabra de Mataporquera en el primer acto de inauguración del Hullero, impidió que se cumpliera el programa previsto, por el que Damboriena realizaría un tramo del viaje León-Bilbao en el primer tren que cubre este recorrido desde 1991 y en compañía de varios cargos políticos del PP. En lugar del viaje en tren, Damboriena y los cargos políticos que asistieron al acto cruzaron la estación protegidos por agentes de la Policía y varios guardaespaldas hasta una sala en la que pronunciaron unos discursos para después irse en los coches oficiales. El primero en tomar la palabra fue el alcalde de León, Mario Amilivia, que mostró su satisfacción por ver reabierta esta centenaria línea ferroviaria y mostró su deseo de que esta vez sea ya para siempre. El regidor aprovechó para contraponer la reapertura de la línea, en la que Feve y el Ministerio de Fomento invirtieron más de 63 millones de euros, con el cierre que en su día hizo el Gobierno del PSOE. Este argumento lo retomó a continuación el consejero de Fomento de la Junta, José Manuel Fernández Santiago, que acusó a los socialistas de haber cerrado más de 1.300 kilómetros en la comunidad con una política de abandono del ferrocarril que según dijo está corrigiendo el PP. El consejero puso como ejemplo los más de 43 millones que la Junta invirtió para reabrir esta línea de Feve entre León y Bilbao. El último en tomar la palabra fue el presidente de la compañía ferroviaria, Eugenio Damboriena, que mostró su satisfacción por reabrir la línea del Hullero quince días después de haber cumplido su compromiso de traer el tren de lujo Transcantábrico a León. En cuanto a la protesta sindical, Damboriena se limitó a decir que «todo el mundo tiene derecho a expresarse libremente; ellos lo hacen, y nosotros también lo hacemos pero con hechos, poniendo en marcha esta línea que llevaba doce años cerrada».