Diario de León

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Cuatro orejas sin matar bien

Un momento de la faena del novillero Mario Campillo, que ofreció un gran espectáculo al público

Un momento de la faena del novillero Mario Campillo, que ofreció un gran espectáculo al público

Publicado por
Acacio Díaz - corresponsal | sahagún
León

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Media entrada en la plaza de Sahagún en un día con fina lluvia que arreció al final y deslució la última faena. El ganadero Alipio Pérez-Tabernero presentó cinco novillos bien presentados. El rejoneador Diego Ventura, que comenzó la tarde mostró buen afán, pero pecó de inexperiencia a la hora de dar el rejón de muerte, bastante defectuoso que deslució el final de su bonita faena. Los novilleros El novillero vallisoletano Mario Campillo cumplió bien con los dos de su lote, negros bragados. El primero, manso general y sin fuerza, al entrar en varas salió muy afectado de los cuartos traseros. El maestro apuntó tres pares de banderillas colocados. Procediendo al cambio de muleta recibió de derecha, lo que no le permitió lucimiento intentándolo después con el novillo con la mano izquierda con varios desplantes mirando al público ganándose aplausos. Mata de un medio pinchazo más tres intentos y estocada, lo que le conceden vuelta al ruedo. El tercero de la tarde -segundo de Campillo-, bragado meano y de todos el de mayor peso y el mejor de la tarde. En la suerte de banderillas resultó volteado uno de sus banderilleros sin consecuencias. Estoqueó tendida, pero el novillero consiguió dos orejas y el novillo fue homenajeado con vuelta al ruedo. El segundo de la tarde, a cargo de Carlos Doyagüe, negro meano se comportó bien, noble pero con poca fuerza. El joven palentino estuvo bien con el capote, aunque al igual que su antecesor, el animal salió renqueando de sus cuartos traseros. El público agradeció la deferencia del maestro al banderillear de forma prodigiosa los tres pares. En la faena de muleta realizó varios desplantes rodilla en tierra y lo intentó todo para agradar al público aunque sólo consiguió una vuelta al ruedo porque a la hora de entrar a matar consiguió dos pinchazos y un descabello. Por desgracia apareció una lluvia más fuerte en su segundo novillo que le impidió demostrar si sabe entrar a matar como es debido o si lo de su primer novillo fue mala suerte. Media delantera y vertical, con descabello acertado al segundo intento. La generosidad visible de la presidencia le concedió dos orejas entre la aprobación del público. Afición en entredicho Pese a los esfuerzos del empresario, Sahagún ha perdido las corridas de toros de las que podía presumir por falta de público. Incluso con precios populares se pudo demostrar ayer que a la afición en Sahagún es más de televisión que de paseo por taquilla. Pese a los bajos precios sólo hubo media entrada

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