Cabreros del Río | La comunidad de regantes de la margen izquierda del río aduce que pretende ahorrar agua
Más de 230 agricultores protestan por los cortes en los riegos del Porma
Los afectados dicen englobar un 75% de la superficie regable en la zona y que las medidas son erróneas
Una acequia dependiente del canal de la margen izquierda del Porma
La idea de ahorrar agua propuesta por la Junta Directiva de la Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Porma, no ha sentado nada bien a más de 230 regantes que engloban casi el setenta y cinco por ciento de las tierras que riega el canal. El pasado 28 de julio, una comisión que representaba a los intereses de más de 230 regantes solicitó una reunión con el presidente de la junta directiva de la comunidad de regantes, Matías Llorente -que a su vez es alcalde del pueblo y diputado provincial- para exigirle que retirara la propuesta de cortar el agua por horas. Según un comunicado de los regantes afectados por la reserva de agua, éste «se negó a recibir a la comisión y a las quejas planteadas por los agricultores» en la sede de la comunidad de regantes de Cabreros del Río. Los representantes de estos agricultores que discuten la medida aseguran que se han recogido 231 firmas «suponiendo un setenta y cinco de la superficie a regar entre maíz y hortaliza de los municipios de Villanueva de las Manzanas, Corbillos de los Oteros, Campo de Villavidel, Cabreros del Río y Fresno de la Vega». Polémicas medidas El pasado 16 de julio la junta directiva de la comunidad de regantes comenzó a cortar el agua tras explicar a los agricultores por carta que la medida se tomaba para ahorrar agua y permitir que todos los agricultores regaran por igual. Según el escrito enviado a este periódico la misiva era «una serie de argumentos nada lógicos desde el punto de vista de los agricultores». Llorente, principal valedor de esta política de ahorro hídrico también es agricultor y es a su vez secretario general de la Unión de Ganaderos y Agricultores de León. Las medidas propuestas por el equipo del político y sindicalista agrario en la comunidad de riego pretendían facilitar «un cierto desahogo en la saturación de agua que pudieran producir regar tantas fincas y manipular tantas trampillas», y permitir «regar toda la superficie en nueve días y cerrar cada acequia o grupo de acequias en tres días». Todo esto provocado por que en la zona regable hay un «98% de cultivos que necesitan ser regados durante toda la campaña y existe una insuficiente sección de las acequias», lo que dificulta el traslado del agua. Opiniones en contra Para los agricultores que protestan por la inconveniencia de los cortes las medidas implantadas «están produciendo saturación a causa de los cortes de agua en una época crucial para los cultivos de maíz y hortalizas, haciendo crecer un ambiente crispante entre los regantes». También aducen que «en algunos sitios sobrarán días y en otros no son suficientes nueve días para dar la vuelta», acusando de que «de hecho se corta el agua oficialmente y luego se da a la carta dependiendo qué agricultor y qué zona». Por último, creen que la medida es exagerada «al no existir problemas de agua esta campaña».