Xata roxa
SE CELEBRÓ durante el pasado fin de semana en el recinto ferial de Las Rozas de Villablino una nueva edición del Certamen Provincial de Rebaños de Asturiana de los Valles. De éxito se podría catalogar la asistencia de 20 ganaderías de Laciana y Babia, así como una de Barrio de la Tercia (Villamanín), con cerca de 150 cabezas a concurso. Todos sabemos que la ganadería pese a ser junto al turismo, unos de los sectores de futuro para estos valles, se encuentra todavía en pañales. Desde el gobierno municipal de Izquierda Unida se apostó en sus inicios por potenciar un plan de la carne, pero la falta de visión de futuro, su poca experiencia en el sector, y el no contar con los apoyos suficientes lo hicieron fracasar. Posteriormente las ganaderías locales (incluyendo a las comarcas vecinas) apostaron por dos proyectos diferentes, unos por el Neal, que con la explotación de la raza pardo-alpina, siguen las directrices dictadas en toda la montaña leonesa; otros (la mayoría) por la denominación Xata Roxa, importada de Asturias con la explotación de la raza asturiana de los valles. Unos dicen que la raza que mejor se adapta a las características de l zona es la pardo-alpina, por ser una mejor raza de carne. Lo contrario dicen los que apuestan por la asturiana de los valles. Lo que es notorio que sea cual sea, ambas son importadas de fuera, ante la nula iniciativa lacianiega. Pero si echamos un vistazo a los programas electorales aún frescos, de las pasadas elecciones municipales poco o nada en concreto podemos leer al respecto. Eso sí, en casi todos se pueden leer las palabras incentivar, impulsar, unificar criterios, crear, fomentar, promover. Claro está que vacías de contenido, no he podido ver desarrollado ni un solo proyecto de futuro respecto a la ganadería. El sector ganadero, tal y como están las cosas en el depauperado Valle de Laciana, es un sector por el cual se debe de apostar desde las administraciones, pero dándoles a las palabras utilizadas en campaña un sentido. No es suficiente con hacer un certamen para premiar a los mejores, aunque ello sirva de incentivo. Pero, incentivar debe de ser apostar por el sector y apoyarlo primeramente unificando criterios, para apostar po un tipo de ganado u otro, siempre en base a unos conocimientos de la idoneidad del mismo. Todos sabemos que la riqueza de nuestros pastos es algo a tener en cuenta a la hora de alimentar una carne de gran calidad. Desde la administración municipal se debería de haber conseguido en su momento una denominación para la carne lacianiega. No fue así y optaron por dos tipos diferentes de denominación. Ahora aún se está a tiempo de potenciar la ganadería. ¿Cómo? Pues comenzando por crear una escuela de capacitación ganadera dirigida a los que de alguna manera ya conocen el sector, pero con un riguroso asesoramiento. Sin tener prisa, no olvidemos que, sin ser la panacea que va a resolver todos los males de Laciana, sí va a ser en un cercano futuro uno de los sectores básicos del Valle. La ganadería y el turismo serán los pilares en los que se ha de apoyar Laciana, no mañana sino ya hoy, aunque la minería aún sea el motor principal. Pero, y hay que ser conscientes de ello, es imprescindible el apoyo de todos, partidos políticos, sindicatos. Para ello desde el Ayuntamiento se debe de hacer algo al respecto. Si lo que se hizo hasta el momento no sirve, hay que desecharlo y unificar criterios, pero no sólo de palabra. No sé yo si habrá alguien capaz de ponerse al frente del proyecto. Si no lo hay, habrá que buscarlo ya. Lo que no servirá para plantear un proyecto ganadero de futuro, digo yo, será un matemático, será mejor alguien que conozca el sector. Tenemos a pocos kilómetros de Laciana una zona que, pasando por ser más atrasada que nosotros, está a años luz en cuanto a ganadería, es Ibías. Que nuestros políticos visiten esta comarca y otras cercanas y aprendan algo. Aquí los agentes locales especializados visitan ganadería tras ganadería, asesorando y realizando proyectos personales con futuro. ¿Por qué no se hace algo parecido en Laciana?