Los agentes descubrieron el cadáver sentado delante de un televisor que aún funcionaba
La policía encuentra a un joven que llevaba varios días muerto en su casa
A.M.B., de 29 años y natural de Baracaldo, vivía solo en una antigua vivienda de Reyes Católicos
El mes de difuntos no ha comenzado con buenas noticias para la ciudad. Los bañezanos se desayunaban ayer con la noticia de que la Policía Local encontraba el cadáver de un hombre de 29 años en su domicilio, en un avanzado estado de descomposición. Al parecer la muerte de A.M.B., por causas que se desconocen, se produjo entre los días 24 y 26 de octubre, según la información que obra en poder de este periódico. Los agentes recibieron el aviso de una persona que conocía al difunto, al que extrañaba no haber tenido noticias de él en los últimos días, motivo por el que se personaron en la vivienda, la única del número 19 de la plaza de los Reyes Católicos. Al no recibir respuesta a sus llamadas, los policías optaron por entrar en el domicilio, donde encontraron el cuerpo sin vida de A.M.B., natural de Baracaldo (Vizcaya), sentado delante del televisor, que aún estaba encendido, por lo que, según fuentes de la investigación policial, la muerte se produjo de forma repentina. El cuerpo presentaba avanzados signos de descomposición, si bien el frío de los últimos días y la falta de calefacción en la casa impidieron que la putrefacción fuera mayor. De todos modos, los vecinos de la zona manifestaban ayer que no habían notado olores desagradables en la zona. Por causa desconocida Aunque serán los forenses quienes determinen las causas de la muerte de A.M.B., la hipótesis de investigación que se seguía ayer descartaba la presencia de indicios que hagan pensar en un homicidio y tampoco hay razones para sospechar de que se trate de un suicidio. La posibilidad de un accidente doméstico (un escape de gas o una intoxicación por monóxido de carbono) también ha quedado descartada. Hasta la vivienda, que se encuentra justo al lado de la que fue casa del capataz -objeto de noticia en los últimos días al haber solicitado el Ayuntamiento su cesión a la Administración central-, también se desplazó una dotación del puesto de la Guardia Civil en La Bañeza y el juez de guardia, que ordenó el levantamiento del cadáver sobre las 11.15 horas. Posteriormente, el cuerpo sin vida fue introducido en un coche fúnebre, con el fin de trasladarlo a dependencias donde se le practicara la autopsia. Los resultados de la necropsia se desconocen, aunque ha transcendido que distintas muestras del cuerpo del difunto fueron enviadas al Instituto Anatómico Forense de Madrid para su análisis. A.M.B. llevaba unos tres años residiendo en La Bañeza. En la actualidad se encontraba en situación de desempleo y no era muy conocido en la zona de la ciudad en la que vivía, en las inmediaciones de Incovasa. Un hombre tímido Según vecinos de la zona, el fallecido era una persona callada, que no mostraba facilidad para relacionarse. Los testimonios recogidos no apuntan a que A.M.B. fuese una persona que causara problemas, aunque sí se señaló que, en ocasiones, escuchaba música a un volumen alto en exceso. Entre la gente del barrio se le conoce por pasear con un perro negro y grande, cuya raza no se pudo determinar, que tuvo hace tiempo, y por el alaskan malamute que le servía de animal de compañía en los últimos meses. Según ha podido saber este periódico A.M.B. no vivía en unas condiciones óptimas en la vivienda que ocupaba, ya que sólo poseía un radiador eléctrico para calentar toda una casa que no presentaba buenas circunstancias higiénicas.