Algunos vecinos han presentado alegaciones a la obra por la eliminación de un bien popular
El Ayuntamiento entierra el reguero de El Arnal por motivos de seguridad
Los trabajos de urbanización costarán 28.571 euros, la mayoría aportados por la Junta

El reguero que transcurría por Villares de Órbigo está siendo tapado por el Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Villares del Órbigo está procediendo al tapado y reacondicionamiento del famoso reguero de El Arnal, que en los últimos tiempos ha generado alguna controversia entre detractores de esta obra y quienes la apoyan. La alcaldesa, Rosa María García , defiende la postura actual y su obra de tapado y reacondicionamiento de este antiguo cauce, que ya en una etapa anterior como alcaldesa procedió a tapar en otro tramo que discurre tambien por el casco urbano. Rosa María García lo defiende por dos razones básicamente: «La primera por que el pueblo mayoritariamente en Concejo publico así lo ha solicitado y pedido al Ayuntamiento en varias ocasiones, la segunda por que en la actualidad no deja de ser un peligro para los viandantes y un foco de infección y suciedad». La protesta generada por algunos vecinos con cartas y escritos solicitando la paralización de las obras y la presentación de sendas denuncias a la Confederación Hidrográfica del Duero por entender que no se podía proceder a entubar un cauce de riego y a la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, por ser calzada oficial del Camino de Santiago, han tenido respuesta en sendos escritos en los cuales la Confederación Hidrográfica del Duero se exime de responsabilidad en el asunto, por entender que no es de su competencia por «no ser un cauce de dominio publico». Inspección de Patrimonio La Comisión Territorial de Patrimonio indica en su escrito de contestación a la denuncia formulada por el vecino de Villares, Antonio Sastre, sobre la forma de proceder, manifestando que tipo de materiales son los idóneos y obligados para su uso en el suelo que ira situado sobre el cauce y la obligatoriedad de colocar barandillas de protección en el tramo del reguero El Arnal que quede al aire libre. Este informe se emite después de que una comisión de este organismo de la Junta de Castilla y León se personara in situ para ver la forma mas idónea de proceder. Sin tantas protestas Según se ha podido constatar, las protestas en contra de esta obra que en estos momentos se está realizando no han encontrado el eco pretendido entre los habitantes de Villares. La opinión de la mayoría es a día de hoy que el famoso reguero, que en tiempos fue una seña de identidad del pueblo, no deja de ser un estorbo para la circulación de vehículos y maquinaria agrícola y el acceso de los mismos a las viviendas laterales al mismo. Así como un peligro en numerosas ocasiones para viandantes que hasta la fecha no han ocasionado desgracias personales de puro milagro, pues la caída de niños y personas mayores a su cauce ha sido frecuente y al estar forrado de cemento la caída y el golpe pueden ser peligrosos. Según Rosa María García, «este reguero en otras épocas era de interés para el pueblo pues en él se efectuaban las labores de lavado de productos de la huerta de Villares, pero a día de hoy la realidad ya no se hacen estas labores por que no pueden, y además añadir a todo que hoy esta rigurosamente prohibido y penado por ley lavar estos productos alimenticios para consumo, con lo que el reguero ha dejado de tener ese sentido tradicional».