Los análisis del último equino podrían desvelar la causa de los fallecimientos
Los ganaderos afectados por esta sucesión de muertes han criticado la negativa de las diferentes instituciones a tomar cartas en el asunto, y por este motivo ayer pidieron la intervención del ayuntamiento de Villablino. El alcalde Ángel Crespo ordenó el traslado del último caballo muerto, hacia las 15.00 horas de ayer, en un camión facilitado por el consistorio lacianiego hasta la capital leonesa para que desde la facultad de veterinaria se le practique una necropsia con el fin de poder averiguar porque se están muriendo los caballos de estas dos ganaderías. Crespo se mostraba ayer preocupado por estos hechos, mostrando su confianza en que hoy se pueda desvelar la causa de estas muertes, y sobre todo garantizar que el resto de las ganaderías no está en peligro. Con respecto a este asunto, desde el servicio veterinario de la Junta de Castilla y León aseguran que este caso no es de su competencia al no afectar a la salud de personas, y el responsable del servicio de extensión agraria en Villablino, Pedro Madrigal, también ha descartado que se trate de un caso de su competencia, además de afirmar que no existen razones para la alarma. Actualmente, en la localidad de Caboalles de Abajo hay cerca de cuarenta explotaciones ganaderas, y entre ellas se encuentran unas quince cabañas que están dedicadas a la cría caballar.