Uno de los consejeros pro-España del país vecino visitará la ciudad el próximo mes de enero
Los portugueses recibirán ayudas para lograr su integración social
La iniciativa se enmarca en un proyecto de las familias de minorías étnicas en la ciudad

La concejala Victorina Alonso es la encargada de Servicios Sociales
El Ayuntamiento de Astorga establecerá una política de colaboración con el colectivo portugués afincado en el municipio a través de los consejeros pro-España que atienden a los ciudadanos lusos en nuestro país, según confirmó la concejala de Servicios Sociales, Victorina Alonso. La iniciativa se enmarca en el trabajo que tres asistentes sociales realizaron en los últimos meses con las familias de las minorías étnicas de Astorga. Así, el programa incluyó el inicio de contactos con Portugal y, en concreto, con el consejero pro-España Carlos Brazao, que visitó la ciudad hace unas semanas y se entrevistó con representantes del pueblo luso y con responsables municipales, indicó Alonso. El consejero adelantó su intención de ayudar a dicho colectivo e instó a sus componentes a que soliciten talleres, actividades de formación para el empleo y cualquier otra iniciativa que facilite su integración en la sociedad astorgana, al tiempo que les ofreció un profesor de apoyo. El Ayuntamiento está dispuesto a colaborar en este tipo de actuaciones, que tratará de avanzar en una próxima visita de Brazao a la ciudad, prevista para el mes de enero, dijo Alonso. La concejala valoró de forma muy positiva esta mediación, que, según apuntó, facilitará las relaciones entre el colectivo luso y el Consistorio. Mientras, las trabajadoras sociales, que fueron contratadas con una subvención de la Junta de Castilla y León, elaboraron un estudio estadístico de los ciudadanos portugueses y concluyeron que en el municipio viven 45. De ellos, 18 son mujeres y 10 son menores de 18 años; el resto son hombres. El colectivo gitano Además, las técnicos también estudiaron el colectivo gitano afincado en Astorga: de las 216 personas de esta etnia que residen en el municipio, 67 son mujeres, 70 son hombres y 18 son menores de edad. El proyecto con las familias de minorías étnicas incluyó la organización de un aula de verano para los niños gitanos, un estudio de investigación sobre el origen, costumbres, aptitudes y realidad actual de los portugueses, labores de seguimiento escolar y trabajo con los padres, dijo Alonso. Las trabajadoras sociales contactaron también con otras ciudades españolas en las que reside una minoría portuguesa, para intercambiar impresiones. Todas estas iniciativas pretenden mejorar la situación de las minorías étnicas que residen en el municipio y las relaciones entre ambos.