Está integrada por ocho juntas vecinales, ecologistas, montañeros, ganaderos y cazadores
Varios colectivos promueven una plataforma contra los cielos abiertos
Su objetivo es cerrar las cortas por vía judicial, huyendo de enfrentamientos con el resto de la comarca
La plataforma anuncia la intención de tratar de clausurar todas las cortas carboneras de Laciana
Los representantes de ocho juntas vecinales de la comarca de Laciana, junto a varios colectivos ecologistas, montañeros, ganaderos y cazadores, acordaron constituir una plataforma de ciudadanos para oponerse a las explotaciones de carbón a cielo abierto. Los responsables de esta iniciativa aseguran que su objetivo es intentar la paralización de este tipo de excavaciones mediante actuaciones judiciales, evitando los enfrentamientos con el resto de los vecinos, y huyendo de las acciones violentas. Como primeras acciones se han planteado crear una página web para albergar documentación relacionada con este tipo de actividades mineras, editar un boletín informativo, y fomentar foros de debate sobre las supuestas agresiones medioambientales que se producen con estas minas. Dos reuniones ya Hasta el momento, los promotores de esta agrupación han celebrado dos reuniones, y en la última asamblea convocada el pasado lunes, participaron una treintena de personas en representación de 14 asociaciones, grupos y pedanías del valle. El primer acuerdo adoptado por este colectivo es el de unificar criterios y presentar alegaciones conjuntas, especialmente en el caso de las juntas vecinales afectadas por los cuatro nuevos proyectos presentados por la empresa MSP para llevar a cabo las explotaciones a cielo abierto conocidas como Chaviadas, Felisa, Rodeviejas y ampliación de la corta que se está llevando a cabo en Feixolín. Además, se han establecido las líneas de actuación de esta plataforma, que según un portavoz se van a basar en «evitar los enfrentamientos y buscar por vía legal la forma de oponerse a los cielos abiertos, tanto en el caso de los proyectos que aún están en tramitación, como en las cortas que están activas». Su actuación también incluye «la posibilidad de llevar a cabo una vigilancia exhaustiva de las explotaciones, para comprobar que cumplen escrupulosamente la legislación en materia medioambiental, y en caso contrario denunciar las agresiones en las diferentes instituciones, aportando fotografías o incluso vídeos de los supuestos incumplimientos». A partir de estas premisas, se van a estudiar otras actuaciones.