La convocatoria de todas las fuerzas sociales y políticas, excepto el PP, logró un éxito absoluto y paralizó todo Villablino
Toda la comarca sale a la calle para exigir a la Junta que abra el hospital
Más de 9.000 personas participaron en la manifestación que acabó ante el centro

Ni las últimas movilizaciones de la comarca de Laciana en defensa de su medio de vida, el carbón, lograron semejante seguimiento. Dos terceras partes de los habitantes del valle se echaron ayer a la calle, siguiendo el llamamiento de todas las fuerzas políticas y sociales a excepción del PP, para exigir a la Junta de Castilla y León la inmediata apertura del centro sociosanitario de Laciana, totalmente concluido en cuanto a obras, dotación de mobiliario y útiles sanitarios desde hace más de un año y que en la actualidad apenas presta otro servicio que el del centro de salud, trasladado desde las antiguas dependencias. Más de 9.000 lacianiegos, pero también algunos vecinos de Babia, Omaña y Palacios del Sil (el área de influencia del centro), acudieron al llamamiento a la movilización y recorrieron las calles principales de Villablino, desde el Ayuntamiento y los sindicatos hasta el hospital -costeado con 15 millones de euros por los fondos del Plan del carbón-, donde se leyó un manifiesto reivindicativo de la plataforma convocante y de los cinco encerrados desde hace ya hoy ocho días. Las 9.000 almas congregadas ante el centro sociosanitario se dispersaron tras una sonora ovación hacia ellos. Los discursos La apertura y el cierre de las intervenciones corrió a cargo del párroco de San Miguel, Antonio Díaz, quien sumó así a la Iglesia a la protesta Tras pedir a la Junta que atienda la justa reivindicación y el clamor de Laciana también recordó que las administraciones deben implicarse en el futuro socioeconómico de la comarca, apoyando la minería y la industrialización alternativa. «Es nuestra obligación como ciudadanos de una comarca en crisis pedir con fuerza ante las administraciones central y autonómica, lo que es nuestro y que durante décadas nos ha sido vetado; hay que despertar, no podemos caer en la apatía, ni en la claudicación; el futuro de nuestro pueblo está en nuestras manos y vamos a luchar con uñas y dientes para conseguirlo, tenemos memoria histórica y estas movilizaciones surgen ante el incumplimiento sistemático de los compromisos adquiridos por la Junta el pasado año», concluyó. Al término de la manifestación, se leyó un texto reivindicativo en el que se reclamó para Laciana «una sanidad digna y de calidad» y se recordó «el incumplimiento sistemático de los compromisos adquiridos por la Junta cuando el centro sociosanitario se inauguró hace un año». Todavía no se pusieron en marcha tres de las trece especialidades comprometidas y «el funcionamiento de las establecidas se aleja mucho de lo que podríamos considerar aceptable». Y se mostró también sus quejas por el funcionamiento de la cirugía menor y la ambulatoria, las listas de espera de seis meses en rehabilitación y el no funcionamiento de las camas. «Queremos nacer y morir en Laciana, no en la carretera» La manifestación de ayer volvió a demostrar que Laciana es la comarca más reivindicativa, solidaria y comprometida de León a todos los niveles. Todos los colegios e institutos de Villablino, los comercios, los negocios y las industrias, a excepción de las minas, cerraron sus puertas para sumarse a la manifestación para reivindicar la apertura del hospital. No falto ni el clero. En los momentos más comprometidos incluso la Iglesia se suma en Laciana al sentir de la comarca. Como demostró que fuera un sacerdote, Antonio Díaz, quien actuase de maestro de ceremonias. Todo un ejemplo.