Cientos de personas visitaron el primer rastrillo artesanal del pueblo

El mercadillo puso a la venta incluso corderos vivos, los de la imagen
Cientos de personas, según la organización, visitaron ayer el rastrillo dominical de Requejo de Pradorrey, localidad perteneciente al municipio de Brazuelo. El mercado reunió a una quincena de puestos de artesanía y objetos usados que colocaron vecinos de la localidad y del entorno. Jabones y perfumes, libros nuevos y antiguos, tartas y empanadas, licores, muñecos de peluche, bisutería, piezas de artesanía en madera y hoja de lata, e, incluso, corderos vivos, fueron algunas de las propuestas que encontraron los visitantes, confirmó Eusebio García Sebi , organizador de la iniciativa junto a Fernando Barriales y Juanjo Valcarce, vecinos también de la zona. Potenciar el pueblo García indicó que el mercado nació con el objetivo de potenciar el pueblo, que se repetirá los primeros domingos de cada mes, y que, de cara a próximas ediciones, la organización planea ubicar un bar y puestos adicionales de temática similar. García apuntó, además, que los numerosos vehículos que llegaron ayer a Requejo desbordaron las previsiones de los organizadores de una iniciativa que contó con la colaboración del Ayuntamiento de Brazuelo en la cesión del terreno para los puestos.