Algunas de ellas fueron usadas en el asedio francés a la ciudad en la Guerra de la Independencia Villaobispo de Otero
El Ayuntamiento cataloga una veintena de armas del siglo XIX
Las piezas estaban en depósito en el Museo de los Caminos desde los años sesenta
Ángeles Sevillano muestra las armas en el almacén del Museo Romano
El Ayuntamiento de Astorga ha realizado una primera catalogación de una veintena de armas, la mayoría del siglo XIX, que permanecían en depósito en el Museo de los Caminos del Palacio de Gaudí. La colección, que estudiaron la arqueóloga municipal Ángeles Sevillano y el historiador local Arsenio García, ha sido devuelta al Consistorio y depositada en el Museo Romano para su custodia, explicó la técnico. El conjunto está formado por 22 armas en el que destacan dos carabinas rayadas, una de las cuales perteneció a los artilleros y jinetes de caballería; y un trabuco de pistón, de carácter civil, que probablemente fue utilizado para acompañar a las diligencias. Además, la colección incluye una pistola corta fabricada de forma artesanal por un herrero, que porta las iniciales AB y ofrece un uso peligroso; un espadín de gala perteneciente a los oficiales de infantería; cuatro bayonetas; o dos sables con vaina metálica de fabricación inglesa, de finales del siglo XVIII, que utilizaban los húsares y los cazadores a caballo. Completan el conjunto un sable corto con empuñadura mutilada del tipo de los usados por la tropa de artillería, una pistola de doble cañón basculante y gatillos retraíbles para la seguridad personal, o sendas navajas -una de las cuales luce cachas de hueso decoradas y apliques de bronce, y carece de muelle-, Los fondos también incluyen un machete cinitarra de un sólo filo con una etiqueta manuscrita que indica: «Partesana cogida de los moros de África sobre el año 1860», por lo que los expertos estiman que se trata de un trofeo de guerra de la época de Isabel II. Proyectiles La colección contiene también un chuzo con hoja alancetada y tres proyectiles de artillería de la Guerra de la Independencia. Las piezas fueron encontradas en circunstancias que el personal del Museo Romano trata de esclarecer, y fueron trasladadas a la Casa Consistorial. En 1963, con motivo de la conversión del Palacio de Gaudí en museo, fueron desplazadas hasta el edificio, y expuestas en el vestíbulo central de su planta noble hasta finales de los años ochenta. El traslado de las armas, que se encuentran bien conservadas pese a que precisarían una limpieza y restauración, se enmarca en la regularización del depósito de varias colecciones que ambos museos tenían intercambiadas.