Morales ya está en la red
La tradicional forma de vida rural es irrecuperable pero la asociación El Cascayal lucha para que su espacio no caiga en el olvido y vuelva a ser un destino atractivo
Momento de la presentación pública de la asociación y de la página web del pueblo
La asociación El Cascayal, creada para trabajar en pro de Morales, ha diseñado una página propia en Internet como punto de información al público en general y como nexo de unión «de los que sienten Morales del Arcediano». La iniciativa surgió de un grupo de amigos, vacinos y gente vinculada de algún modo al pueblo con el objeto de implicar a todos para mejorar el espacio rural en el que viven, «tan olvidado en todos los ámbitos». Pretenden trabajar para conseguir de su pueblo un destino atractivo para personas que quieran hacer casa nueva o rehabilitar casas abandonadas. La asociación aspira a tener el número máximo de personas ya que supondría, según ellos, que la idea cuenta con la aprobación de la mayoría y porque asi los objetivos se conseguirían fácilmente. Los integrantes de la asociación en colaboración con la junta vecinal quieren conseguir una serie de objetivos concretos. Proponen fomentar la comunicación y el contacto entre las personas, vivan cerca o lejos, creando un espacio de intercambio de ideas, experiencias y cosas en torno al pueblo. Asimismo gestionar las posibles ayudas a las que se pueden acceder por el hecho de ser una asociación y colaborar con la junta vecinal para proyectos del pueblo; igualmente pretenden conservar los espacios naturales, los márgenes y cauce del río Turienzo, las praderas y las plantaciones de árboles autóctonos en diferentes espacios y conservar las obras públicas o reconstruir alguna desaparecida. Cuidado y reformas También tendrán como objeto recomendar a los propietarios de casas en ruina que limpien los solares para evitar la mala imagen que dan al pueblo y para que cuiden las casas que aún están en pie informándoles de las ayudas de la Administración y aconsejándoles sobre reforma y estilos. Por otra parte también animarán a los propietarios de molinos harineros o telares de mantas para que cuiden las instalaciones y que asi puedan ser conocidas por nuevas generaciones. La forma de vida rural es irrecuperable pero luchan para no perdela del todo y de forma irremisible.