Los dos ejemplares incunables pertenecen al fondo histórico lacianiego y su valor es incalculable
Desaparecen del ayuntamiento el Libro de la Sal y la Carta Puebla
El alcalde, Ángel Crespo, denunciará el suceso la próxima semana en el Juzgado de Villablino
El Privilegio de Laciana, más conocido como la Carta Puebla otorgada por el rey Alfonso X El Sabio en el año 1270, y el Libro de la Sal han desaparecido del Ayuntamiento de Villablino y según anunció el alcalde, Ángel Crespo, la próxima semana se presentará una denuncia en el Juzgado de Villablino para que se investigue el suceso. El alcalde explicó a la corporación municipal en el pleno celebrado este jueves que cuando ganó la Alcaldía encontró en un despacho un libro antiguo, por lo que decidió guardarlo en la caja fuerte. En el mes de marzo, relató el edil lacianiego, la empresa encargada de equipar el Centro del Urogallo solicitó el libro y confirmó que no se trataba de la Carta Puebla, sino de la Real Ejecutoria. Posteriormente el alcalde se puso en contacto con Lucio Criado, gran conocedor del tema, que le señaló que cinco días antes de que tomara posesión del cargo se puso en contacto con el ex alcalde Guillermo Murias para comentarle la desaparición. El alcalde socialista continuó relatando que Murias le remitió a la anterior Concejala de Cultura, Ángeles Prieto, quien le aseguró que el Privilegio de Laciana se encontraba en el Archivo Histórico Provincial y se lo había entregado «a Andrés». Posteriormente, y según subrayó el edil lacianiego, desde el archivo negaron este extremo y el hijo de Ángeles Prieto apuntó que La Carta Puebla se encontraba en la caja número 8.679 del archivo histórico, donde comprobaron que no era cierto. Ángeles Prieto, a petición del alcalde, remitió un informe en el que señalaba que el documento lo había entregado a la Agencia desde Comunicación de León, con el fin de que esta empresa realizara unas fotos con destino a una guía turística, dando ordenes al responsable, José Rubio, de que cuando finalizara lo entregara en el Archivo Histórico a un empleado llamado Andrés para que lo restaurara. En el mismo informe la ex concejala también reflejo que al final de la legislatura quedó en el despacho del alcalde el Libro de la Sal con el resto del fondo histórico, un tomo que, según Crespo, tampoco se ha encontrado en esa estancia.Ángel Crespo finalizó el relato explicando que esta empresa afirma no saber nada del asunto y se comprometió a remitir un informe, que aún no ha sido recibido en el consistorio.