El profesor afirma que la catalogación de Reserva de la Biosfera ofrece muchas posibilidades
Castroviejo teme una masificación del turismo en el valle de Laciana
El principal impulsor de la delclaración de la Unesco apuesta por buscar la calidad en el sector
El presidente del Comité Español del Programa Hombre y Biosfera de la Unesco, Javier Castroviejo Bolíbar, anima a los lacianiegos a recoger el reto que supone la declaración del municipio como Reserva de la Biosfera y aprovechar económicamente una catalogación que supone un reclamo de lujo para el turismo de la naturaleza. El principal impulsor del proyecto elaborado por el Ayuntamiento de Villablino, y que el pasado año supuso el reconocimiento de la Unesco, cree que el único temor que debe existir ahora es el exceso de turismo, y animó a los integrantes de la Fundación Reserva de la Biosfera a que elaboren un proyecto encaminado a buscar «y seleccionar un turismo de calidad, que deje en la zona el máximo rendimiento y no se masifique». En contra de los temores a que la declaración de Reserva de la Biosfera no responda a las expectativas planteadas, Javier Castroviejo asegura que «hay que abordarlo como una cosa seria, ésto está abierto para el que sea espabilado , pero ahora que nadie piense que por ser Reserva de la Biosfera, y estar en su casa quejándose, le va a caer el dinero del cielo, porque además de falso sería contraproducente». Un reto para gente válida En este sentido advirtió que «aquí el que valga y el que trabaje irá para adelante, pero como yo aquí he visto que la gente ni es floja ni es tonta, pues no habrá problema y va a funcionar». Por eso animó a iniciar el trabajo de zonificar la reserva y desarrollar el proyecto, además de ofrecer «paquetes de turismo a Europa e incluso España, donde turistas sobran, el peligro es el exceso». De hecho recordó que actualmente «la demanda ya es superior a la oferta, hay un techo que son las camas, porque ya no hay plazas hoteleras, y otro que es la diversificación». A su juicio «hay que tomarse esto como una actividad seria, calculada, y existen numerosas técnicas para llevar adelante esto bien, es preciso buscar expertos en este sentido». En su opinión, la declaración como reserva de la Biosera debe extenderse a otros sectores como la ganadería de calidad, la artesanía, ó incluso el mundo universitario, pero incluso centrándose en el sector turístico, Castroviejo cree que hay mas posibilidades, «es muy revisable que los cursos universitarios o el turismo deba centrarse en el verano, porque aquí el paisaje durante el otoño es una auténtica maravilla».