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La nobleza del mastín español
La exposición monográfica nacional contó con la participación de 97 perros de 40 expositores procedentes de toda España y con gran afluencia de público
El mastín español comienza su andadura como raza reconocida alrededor de los años treinta. Su carácter noble y tranquilo le ha dotado de un carisma difícil de adquirir por una raza; de ahí la pasión de muchos por la cría y por este tipo de concentraciones como la que tuvo lugar ayer tarde en el polideportivo municipal de Valencia de Don Juan. La exposición monográfica reunió un año más a un gran número de público entre curiosos y expertos que pasearon por el recinto a lo largo de toda la tarde. Las distintas categorías obligaron a alargar el evento hasta última hora de la tarde. En ellas participaron un total de 97 perros procedentes de 40 expositores venidos de toda España destacando, según Ignacio Soria Ayúcar, miembro de la directiva de la Asociación Española del Perro Mastín Español, Santander, Asturias, Galicia, Valencia y Andalucía. El juez encargado de calificar los ejemplares, Agustín Tonnieti, subrayó que «en una exposición monográfica de una raza lo que se valora es la tipicidad y la morfología de este animal en relación al estándar de su raza». De ahí que destaquen elementos como el carácter y el aspecto, la armonía de todos sus factores físicos y psíquicos, la salubridad del pelaje y su elegancia en los movimientos. «Los dueños han de saber llevar al perro para que yo pueda valorar, por ejemplo, las angulaciones de sus líneas, las orejas, la boca con todas las piezas correctas; y luego la forma que tenga de moverse es muy importante y más en razas grandes como ésta, en la que el movimiento es elemental». La finalidad es buscar a los perros que se ajustan al prototipo y para ello, todo lo que constituye a un perro influye. Fisonomía razonable En este sentido, cabe destacar que el animal debe estar dotado de gran talla, ser hipermétrico y mediolíneo. Sin embargo, Tonnietti consideró que «premiar a un perro sólo porque es grande por ejemplo no tendría más valor que eso, que es grande, pero no tiene por qué ser el más grande el más valorado». Asimismo, ha de estar bien proporcionado y musculado con un esqueleto compacto y de gran cabeza y cuerpo con pelo semilargo. En cuanto a su carácter, el mastín español tiene que ser cariñoso, manso y noble, de gran firmeza ante las alimañanas y en especial a la hora de defender fincas y ganados. Para el encargado de calificar a los animales, «es un perro muy seguro de sí mismo, o tiene que serlo, esto quiere decir que en un momento dado puede ser un perro con mucha fuerza y potencia; por otro lado no hará ninguna cosa que no tenga que hacer, es decir, que no se puede considerar una raza peligrosa porque es un perro que sabe muy donde tiene que ponerse en cada momento». Esta raza posee un ladrido ronco, grave y profundo que se dejó oír a lo largo de la tarde de ayer en todo el recinto. El brillo del pelo es un tema que remite especialmente a la salud, «un perro que cuenta con un pelo bonito y con un color llamativo y brillante es un perro sano». La exposición monográfica registró 12 categorías diferentes tanto para cachorros como para intermedios y adultos; siempre divididos en machos y hembras. Destacaron algunas secciones como la de intermedia machos donde el juez subrayó la calidad de todos sus participantes. De origen tibetano El origen del mastín se ha estudiado desde varias vertientes. La imperante sostiene que esta raza desciende de un perro que sería a su vez descendiente del mastín del Tíbet. Allí fue donde empezaron a funcionar estos perros de tamaños grandes, se fueron extendiendo por toda Eurasia y al llegar a Europa en cada país han ido marcando su tipo. De este modo tenemos el mastín inglés y otras razas grandes que están repartidas por toda Europa.