La organización del archivo saca a la luz documentos que atestiguan su oficialidad
El municipio dispone de escudo de armas oficial desde el año 1966
La página web del Ayuntamiento pedía ideas para la elaboración de un nuevo emblema
Escudo de armas de Laguna de Negrillos
Laguna de Negrillos dispone de escudo oficial desde el año 1966. Recientemente en el foro de la página web oficial del Ayuntamiento existía un apartado en el que se pedían ideas para la elaboración de un escudo oficial de la villa paramesa. Pero durante el pasado verano reorganizando y ordenando el archivo municipal aparecieron documentos que aludían al citado emblema. Así se descubrió que el 28 de junio de 1965, siendo alcalde de la localidad Estanislao Verdejo Domínguez, éste remite una carta al ministro de la Gobernación pidiéndole que apruebe un escudo, para lo cual le envía el estudio histórico que se ha llevado a cabo para su elaboración, «de forma que sea símbolo perdurable de la historia y peculiaridad de la villa», puede leerse en el citado escrito. Pasados todos lo trámites necesarios, un año medio después, el 21 de julio de 1966, mediante decreto firmado por el jefe del estado Francisco Franco se «autoriza al Ayuntamiento de Laguna de Negrillos para adoptar su escudo heráldico municipal, que quedará ordenado en la forma siguiente, de acuerdo con el dictamen de la Real Academia de la Historia: primero de sinople, el nenúfar de plata; segundo, jaquelado de quince piezas, ocho de gules y siete de veros (que es de Quiñones). Al timbre, corona real»; así quedó publicado en el BOE de 13 de agosto de 1966. Desde entonces este emblema se ha venido utilizando en los actos oficiales municipales, sellos de los documentos emitidos por el ayuntamiento. Tanto es así, que figura por dos veces en la fachada de la casa consistorial. El escudo fue elaborado por Justiniano Rodríguez Fernández, entonces correspondiente de la Real Academia de la Historia, que hace un repaso histórico de la villa que justifica la elección de cada uno de los elementos que componen el emblema. De este modo señala «ofrecer adecuada figuración heráldica de la peculiaridad del municipio en el humilde nenúfar acuático, de breves hojas verdes y alegres pétalos blancos, que se agrupa a trechos en las numerosas y recortadas charcas de su único valles de Reguerales, como expresión de alegría y espiritualidad en contraste con el apremio material de su conjunto de tierras resecas, de tono rojizo. Cree, de otra parte, haber elegido oportunamente en el sinople el color único que encaja en su peculiaridad, como representativo de la tierra y el campo, de las condiciones de amistad, cortesía, honra, servicio y respeto, y de sus deberes de socorro... Y en el surmonte del conjunto ha querido consignar el tradicional coronal con flores, de acreditada raigambre en nuestra heráldica municipal».