La posibilidad de que en un almacén se encontrara material inflamable sembró la alarma
El fuego destruye por completo una vivienda en la avenida de Portugal
El incendio se declaró en el tejado de la casa, en cuyo interior se hallaba su propietario

Maquinaria utilizada en la construcción permitió a los bomberos acercarse al tejado en llamas
La Bañeza vivió ayer el segundo incendio de un inmueble en menos de un mes. Esta vez, el fuego se declaró en el número 4 de la avenida de Portugal, sobre las siete de la tarde, en una edificación de planta baja y primer piso, que servían la primera como almacén y la segunda de vivienda, quedando ésta última completamente destruida. Según ha podido saber este periódico, sobre las siete de la tarde de ayer, los peatones que caminaban por la avenida de Portugal se percataron del suceso de que existía fuego en el tejado del inmueble. En el interior de la vivienda, según testigos presenciales, se encontraba una persona, que no se había percatado de la existencia de las llamas, hasta que recibió el aviso de quienes por allí pasaban. Policía Local, Guardia Civil y los voluntarios que atienden el camión de bomberos de La Bañeza se personaron en el lugar del suceso, a la vez que se daba aviso a los bomberos de Astorga y León. Los dos cuerpos policiales presentes cortaron el tráfico e intentaron controlar al numeroso público que se congregó para observar el suceso, alertado por el humo. Más tarde, una patrulla de la Guardia Civil se sumó al dispositivo de seguridad, desviando el tráfico que entraba a la ciudad desde la A-6 por una calle que se corresponde con la carretera autonómica LE-125. Los temores La posibilidad de que en los almacenes de la parte baja y de al lado de la casa en llamas se encontraran materiales inflamables causó alarma en algún momentos. También se vivió cierta tensión cuando el propietario del inmueble y otra persona se introdujeron en su interior con una manguera. Agentes de la Guardia Civil les obligaron a salir de la casa. Los esfuerzos de los voluntarios bañezanos -miembros de la brigada municipal de obras- por atajar el fuego parecían vanos. Según dejaban de atacar a las llamas del tejado, éstas volvían a cobrar fuerza. La acción de los improvisados bomberos ganó fuerza cuando pudieron acercarse al tejado de la casa con dos máquinas elevadoras, utilizadas en la construcción. A las ocho menos cuarto de la tarde, llegaban al escenario -junto a la nave de la Alubia de La Bañeza-León, inaugurada el día antes- los refuerzos de Astorga y, dos minutos más tarde, el cuerpo de Bomberos de León. Con un mayor número de efectivos, se planteó el trabajo de manera que se evitara la extensión de las llamas a los edificios contiguos, lo que pareció lograrse sin demasiado esfuerzo. Sin embargo, un foco continuaba activo en el centro del edificio afectado, cuya cubierta se había desplomado casi por completo. Antes de las diez de la noche, los bomberos habían accedido al interior del edificio. pero las labores de extinción no se habían dado aún por concluidas. No se registraron daños personales.