El obispo de León, Julián López, dirigió la homilía
La lluvia no frena el aluvión de peregrinos al santuario de Yecla
La restauración de la ermita aporta al acto un lucimiento que no se había vivido en las ediciones anteriores
La localidad de Villaverde de Arcayos rindió culto, una vez más, a la Virgen de Yecla, en coincidencia con el año jubilar mariano que tiene lugar en esta oportunidad, con la particularidad de que la ermita acaba de ser reconstruida, con lo que ofrecía un auténtico aspecto de gala. Ni siquiera las malas condiciones de la climatología consiguieron deslucir la celebración. Así, los accesos a la zona, que se encuentran en pleno proceso de obras, sufrieron especialmente la incidencia de las aguas, perono frenaron la llegada de los peregrinos a la zona en cuestión. El obispo de León, Julián López, se personó en la celebración este año, y durante la celebración de la homilía, habló de la celebración como una de las más señaladas en la programación del año en cuestión para honrar la memoria de la Virgen. Al finalizar la eucaristía, y dado que el aguacero continuaba insistentemente, a pesar de la espera y buenos deseos, se vio en la necesidad de paralizar cautelarmente el cortejo procesional con la imagen, a través de la campa que rodea la ermita. Mejoría notable Los actos continuaron a lo largo de la tarde, que a diferencia de la mañana en un momento de sol y tranquilidad abrieron espacio al rezo y cántico de las letanías en latín, mientras la imagen de la virgen era paseada por el cerro sobre el que se erige el santuario, escena que mereció diversos cánticos de jubilo de los fieles, al haber podido acompañar a la patrona. El ayuntamiento de Almanza, cumpliendo con el compromiso adquirido en su día, puso a disposición de los vecinos de la Vega de Almanza y alrededores un servicio de autobús, que fue muy valorado por los peregrinos para, de esta forma, acercarse a lo alto de la ermita con mayores comodidades. La ermita en la que se desarrolló la celebración ha sido restaurada recientemente a través de la inyección de fondos que ha proporcionado la participación del programa Proder en esta iniciativa, que concede un respiro notable a la conservación del monumento y a la propia presencia de los fieles de la comarca en este tipo de celebraciones.