Música de fiesta
ENGALANÓ la plaza España de Veguellina de Órbigo el pasado sábado. Nuestra flamante banda de la Asociación Musical «Sones del Órbigo», deleitó a todos los asistentes con un repertorio, unas ganas y una profesionalidad que para sí quisieran muchas formaciones. Con motivo del III Mercado Tradicional Años 50, la banda de la Asociación Musical «Sones del Órbigo» (creada hace varios años, cuando el alcalde, Tomás Vaca, puso corazón y medios para que fuese germinando en el pueblo el gusanillo de la música, contando con el apoyo del actual regidor y gracias a todos los componentes y a su director) entusiasmó a los presentes y nos regaló gratísimas sorpresas que nos dejaron con la boca abierta. Sinceramente, creo que no hace falta contratar a ninguna orquesta para fiestas y demás eventos en los pueblos del Ayuntamiento porque ellos lograron emocionarnos e hicieron que bailáramos hasta la madrugada. La Cazuela de Manuela. Receta para hoy: «Partituras de entusiasmo al caldo ribereño». Ingredientes: Todos y cada uno de los componentes de la banda, director de la misma, apoyo por parte del Ayuntamiento y del pueblo. En este caso particular, vamos a poner en el caldo a todos los que voluntariamente subieron a cantar y nos dejaron un eco de cariño en el corazón / También a los dos presentadores que nos hicieron pasar tan buen rato. Preparación: Pongamos a ensayar a los componentes de la banda con su director varios días a la semana y durante cuatro horas seguidas o más algunos días. Eso, todo hay que decirlo, después de haber hecho la jornada laboral los mayores y la jornada lectiva de estudios los jóvenes; claro que este enorme sacrificio se ve compensado con un caldo exquisito que da alegría degustar y que recompone el cuerpo en los días en los que el corazón ha cogido frío y se siente enfermo. A buen seguro que algunas penas se lavaron en la plaza el sábado con la alegría, el entusiasmo, la vida y la fuerza con las que nos embriagaron nuestros paisanos los músicos. A más de uno se le olvidó el reúma y estuvo bailando con la parienta/e hasta que las corcheas se fueron a dormir. P.D: Quiero salpimentar esta cazuela con un eslogan para hacer patria chica, ya que son malos tiempos para el comercio y el negocio en general. «No dejes para el Corte Inglés lo que puedas comprar en Veguellina».