El Boletín Oficial de la Provincia publicó el pasado miércoles el texto de aprobación definitiva
Las normas urbanísticas protegen dos parajes y sesenta edificios
El planeamiento reserva suelo para más de 4.600 viviendas y 14.300 habitantes Ninguna perspect
Aspecto de un paraje cercano a la zona de Valderrueda
La salvaguarda de los valores patrimoniales y naturales es la única posibilidad de desarrollo económico de la zona, tal y como recogen las normas urbanísticas del municipio de Valderrueda, cuya aprobación definitiva publicó el día 18 el Boletín Oficial de la Provincia, y que contemplan la protección especial de las áreas del Balneario de Morgovejo y el valle del Tuéjar así como de más de medio centenar de edificaciones en alguno de los 21 núcleos del municipio que, por sus singularidad, deben ser especialmente cuidados. El planeamiento destaca que su conservación «es clave para el desarrollo turístico de la zona, la única actividad con posibilidades de desarrollo futuro». Las áreas naturales, en las que los redactores incluyen los montes públicos y las vegas de los ríos Cea y Los Molinos, el valle del Tuéjar, deben preservarse de la edificación con el objeto de «mantener tanto la vegetación como sus valores paisajísticos». En cuanto a la protección patrimonial recae además en aquellas áreas sobre las que exista documentación histórica o arqueológica que avale la importancia de restos en el subsuelo. El texto normativo, fruto de una tramitación de más de una década, reserva suelo urbanizable para más de 4.600 viviendas y una población futura que podría rondar los 14.000 residentes, si bien los arquitectos reconocen que la tendencia a la despoblación que viene observándose en los últimos años no tiene ningún viso de cambiar. «Es previsible que este proceso recesivo continúe ya que no se prevé una variación de las causas que lo han originado. En efecto, no existen expectativas de la creación de nuevas actividades productivas». Llevando a último término el desarrollo de estas normas, el municipio podría multiplicar por cuatro el número de viviendas ya que actualmente apenas existen un millar de inmuebles en los núcleos de población; el suelo urbano reservado supera las 118 hectáreas. Con este planeamiento se reconoce como suelo rústico especialmente protegido más de 14.000 hectáreas del municipio.