La intervención deja al descubierto de forma parcial un estanque y varias estancias
Una excavación descubre una casa señorial de grandes dimensiones
El complejo está en las inmediaciones de la vivienda de las pinturas pompeyanas
Una intervención arqueológica en varios solares de las calles La Cruz -números 19, 21 y 23- y Lorenzo Segura -número 4- dejó al descubierto los restos de una casa señorial de gran tamaño, según confirmó la directora de la excavación, María Luz González. La construcción estaba dotada de una fuente o estanque central, del que fue localizado un vaso de ladrillos de tendencia circular y revestimiento interior de mortero hidráulico, así como de un canal de obra, estrecho, que permitiría que el agua circulase alrededor del estanque. Dicho canal discurría adosado a otro, de lajas de pizarra, correspondiente a una reforma posterior, y un muro paralelo a ambos cerraría el peristilo o zona del patio. Estos restos fueron hallados en los números 21 y 23. González indicó que de dicha fuente partía una construcción de ladrillos en forma lineal, a la que, a su vez, estaba unido un muro con una arquería de ladrillos junto al que apareció un fuste de columna. Estos restos forman parte del entramado de paredes y canales localizado en los solares, cuyos vestigios «están bastante arrasados por obras posteriores, entre las que figuran la creación de pozos negros», señaló la arqueóloga. Así, en las cercanías del estanque apareció una estructura cuadrada empleada para el mencionado uso y cortada por una alcantarilla abovedada, en ambos casos de época contemporánea, precisó González. Mientras, en la intervención del número 19 la arqueóloga localizó el cierre trasero de la vivienda, abocado a una calle que limita con la casa en la que fueron encontradas las valiosas pinturas pompeyanas, restauradas hace unos años con una aportación del Ministerio de Cultura. El pórtico Además, la excavación dejó al descubierto, en la misma zona, la cimentación corrida del pórtico de la casa y un pequeño canal que discurre junto a aquélla y que pudo ser utilizado para recoger aguas de la portada, apuntó González. Estos vestigios se encuentran cuatro metros por debajo del nivel actual de la calle La Cruz, que, a su vez, se sitúa casi metro y medio más alta que Lorenzo Segura. González halló en el sondeo del número 4 un trozo de pavimento interior de la casa, de mortero hidráulico, que vinculó con otros aparecidos en el número 6 de Lorenzo Segura cuando éste fue excavado a principios de los años noventa. La arqueóloga, que consideró que estos vestigios corresponden a algunas estancias de la construcción, también encontró una cimentación más antigua de una canalización adintelada de saneamiento, que discurría en direccion a la calle romana antes citada. La arqueóloga trabaja con la hipótesis de que los restos hallados en estos tres solares correspondan a la parte trasera de la vivienda, cuyo acceso se situaría en la zona de la plaza Obispo Alcolea, según las primeras deducciones alcanzadas durante la intervención.