Los valores de la tierra
Los caballeros y damas que participaron este fin de semana en el capítulo especial de la sociedad jacobea visitan la ciudad bajo la lluvia y ensalzan la gastronomía y tradiciones de la zona con un cocido maragato
Los caballeros y damas de la Orden del Camino de Santiago cambiaron su antigua indumentaria por el chubasquero y el paraguas en su último día de estancia en la provincia, en el que, siguiendo el sendero que lleva a la tumba del apóstol, llegaron a Astorga, con la intención de conocer sus imponentes monumentos y de disfrutar de la gastronomía de la tierra, aunque con la mala suerte de que el tiempo no acompañó. Astorga vivió ayer una jornada de fuertes aguaceros y, pese al discurrir de gentes por sus calles y por sus museos, el tiempo no invitaba al paseo y la visita, por lo que, tras el resguardo que brindaron al grupo la cubierta de la catedral, se optó por observar el palacio de Gaudí desde las ventanas del hotel del mismo nombre, propiedad de uno de los caballeros de la orden, que sirvió a sus compañeros un vino español digno de la comida que vendría más tarde: el tradicional cocido maragato. Sin el espectacular atuendo que lucieron el León, los caballeros y damas pasaron desapercibidos entre quienes han elegido como destino de estos días festivos la ciudad o vuelven a ella para honrar la memoria de sus antepasados. Los miembros de la orden y sus familiares y amigos no disfrutaron del cocido al revés, de la carne a la sopa, en Castrillo de los Polvazares, como estaba programado en principio (muchos buscaban ayer mesa en esta localidad con temor a no encontrarla), sino que encontraron posada en Santa Catalina de Somoza, donde les sirvieron los platos de carne, legumbre y verdura, sopa y natillas y compartieron sobremesa para, después, regresar cada uno a su punto de origen. Potenciar la ruta Entre quienes se citaron en el banquete destacó la presencia del presidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), Pedro Galindo, o el de la Casa de León en Madrid, Rafael Álvarez. Avelino Vázquez, alcalde de San justo de la Vega, municipio jacobeo, y miembro de la orden desde su revitalización, también se encontraba entre los asistentes. El gran maestre de la orden jacobea, Miguel Papín Rúa, explicó que el objetivo de las actividades programadas para el día de ayer consistía en «potenciar la cultura de los pueblos del Camino de Santiago, destacando su arquitectura tradicional, tan característica en la Maragatería, su gastronomía y sus costumbres». La Orden de Caballeros y Damas del Camino de Santiago, con sede en la localidad coruñesa de Melide, ha celebrado este fin de semana un capítulo extraordinario en León, con el fin de nombrar nuevos miembros en la capital del Viejo Reino, por el importante papel que ha desempeñado en esta senda de peregrinación desde el medievo a la actualidad. Papín señaló que entre quienes han participado en este capítulo se encuentran personas «no sólo de toda España, sino de diferentes nacionalidades. Los caballeros de la orden se encuentran en la actualidad en más de quince países, entre ellos Estados Unidos, Argentina e incluso Japón». Hasta el momento, la Orden del Camino de Santiago había celebrado ocho capítulos generales desde el año 1997 y uno especial, en la localidad portuguesa de Oliveira de Azemeis, al que ahora se une el de León.