Maraña | Los veinte vecinos afectados calculan las pérdidas en más de 600 euros entre todos los conceptos
Denuncian a la Junta por ausencia de guarda para celebrar una cacería
Los afectados habían pagado los permisos, pero creen que el vigilante prefirió irse a otra de subasta
Una veintena de vecinos de Maraña, que tenían programada ayer una cacería de jabalíes, no pudieron llevarla a cabo como consecuencia de la ausencia de guarda, dado que el que estaba asignado, acudió a otra cacería de subasta en Redipollos perteneciente al Ayuntamiento de Puebla de Lillo. Los denunciantes han perdido más de 600 euros, desglosados en 210 en monteros, 400 euros en perros y 54,18 euros del permiso para la actividad. Ante esta incidencia, los cazadores presentaron ayer una denuncia contra la Junta de Castilla y León en el cuartel de la Guardia Civil de Riaño. «La cacería prevista para el sábado era la nuestra y no la de subasta en Redipollos. Lo que pasa que esa gente paga bien, y los guardas se han ido con ellos por las propinas. Además ha habido más de un guarda en esa misma cacería y nosotros nos quedamos sin ninguno. Es lamentable», declaró a este periódico Manuel García, jefe de cuadrilla Marginación Los denunciantes consideran que se marginan las cacerías de los pueblos, habida cuenta de que en esas actividades de subastas se mueve mucho dinero, y se llegan a pagar cifras de hasta 1.800 euros por sesión: «A los guardas les pagan la comida y les dan propinas los cazadores de fuera así que a nosotros nos tienen abandonados. El guarda no nos ha hecho caso ni cuando le dijimos que si no se presentaba íbamos a denunciar esta situación», manifestó Alfonso Fidalgo, otro de los cazadores afectados. La cacería de jabalíes de los cazadores locales de Maraña se tenía que haber celebrado ayer sábado en la reserva regional de Mampodre, inscrita en el cuartel de Maraña tal y consta en el permiso número 00799-2005, que fue expedido por la Junta de Castilla y León el 23 de septiembre de 2005, según los denunciantes.