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Otras formas de dar ejemplo

Palencia rescata el proyecto turístico del ferrocarril que anteriormente se había aplicado en La Robla para no perder líneas ferroviarias turísticas que corrían riesgo de desaparecer

Vista antigua de la estación de La Robla, antes del voraz incendio que acaba de sufrir hace semanas

Publicado por
J. A. B. P./ J. B.I. - corresponsal | la robla
León

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La Comisión Territorial de Urbanismo de la Junta en Palencia autorizó este fin de semana el uso del suelo necesario en la localidad de Salinas de Pisuerga para la construcción de una estación ciclo-rail. El producto turístico fue creado en 1997, gracias a fondos Leader, por la Federación de Asociaciones para el Desarrollo de la Montaña Palentina (Adempa). El colectivo de desarrollo local pretende ejecutar una nave para almacenamiento de unidades de ciclo raíl y pequeñas reparaciones de las mismas, una sala de espera para visitantes con espacio para instalar paneles informativos, un almacén general y un aseo. La estación ciclo raíl de Salinas ha sido declarada por la Junta como una instalación de utilidad pública e interés social, ya que dicha obra contribuirá a la promoción turística del municipio y de toda la Montaña Palentina. Las instalaciones cuentan con un área de aparcamiento acondicionada por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León en 2005, con una inversión de 30.000 euros, y se sitúan en una zona adyacente a la carretera CL-626. La actuación consistió en el acondicionamiento del área de parada y espera de los usuarios del ciclo raíl, con el ajardinamiento de la zona a base de plantas y árboles y la incorporación del mobiliario urbano acorde al uso de las instalaciones, además de ordenar la explanada y los accesos. Rescatado La Federación de Asociaciones para el Desarrollo de la Montaña Palentina (Adempa) rescató el antiguo ferrocarril minero del olvido y rehabilitó el tramo entre Mudá y Salinas de Pisuerga. El producto turístico previamente había sido desarrollado y aplicado en la línea de La Robla -entre las estaciones de Salinas de Pisuerga y Vado-Cervera- también con el objetivo de salvar dicha línea, que por entonces estaba cerrada al tráfico y amenazada de desmantelamiento. El ferrocarril de las Minas de San Cebrián fue construido entre los años 1887 y 1893 por la compañía inglesa propietaria de las minas (The San Cebrian Railway & Colleries, Co. Ltd.) y se inauguró el 4 de febrero de 1893, con un trazado de 16,700 kilómetros entre la estación de San Cebrián y la del Norte, en Cillamayor, donde enlazaba con la línea Barruelo-Quintanilla y un año después se inauguró el ferrocarril de La Robla. En 1931, Cementos Alfa, nueva propietaria del ferrocarril, construyó el empalme entre éste y el de La Robla, a la altura de la estación de Cillamayor. Ya en plena Guerra Civil Española, el ferrocarril de las minas de San Cebrián llegó hasta la estación de Barruelo de Santullán, mediante la colocación de un tercer carril, que permitió el tránsito por dicha línea de trenes con ancho métrico. En 1959, Cementos Alfa construyó la variante entre Rueda de Pisuerga y Salinas de Pisuerga, conectando la línea directamente con la de La Robla, lo que suponía un ahorro importante en el transporte ferroviario del carbón procedente de las minas de San Cebrián. Simultáneamente, fueron desmanteladas las estaciones de Rueda de Pisuerga y Cillamayor. Nueve años más tarde, las minas de San Cebrián fueron vendidas a la compañía asturiana González-Díaz, que suprimió el transporte por ferrocarril, sustituyéndolo por el de carretera hasta la Central Térmica de Velilla del Río Carrión.

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