Publicado por
JOSÉ FLÓREZ RIESCO
León

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AYUDADNOS BAÑEZANOS, socorred a Pobladura de Yuso, en la Valdería. Se nos quiere imponer una cantera en el símbolo más sagrado de nuestro escudo vecinal, en el Castrión: No ofertan trabajo, no se fija población, rompen el equilibrio ecológico, nuestras raíces y nuestros valores; no nos sirve el dinero. Como en Numancia, no cabe la rendición. ¡Oh, tú, noble pueblo de La Bañeza! Escucha la llamada con la que te reclaman angustiosamente los hijos de Pobladura de Yuso desde las últimas colinas del Teleno, desde esas alturas y pinares desde los cuales te han mirado siempre los habitantes de la Valdería como una quimérica aspiración de modernidad, pujanza y desarrollo, como a hermosa y soñada novia inalcanzable, pero jamás olvidada, porque has sido siempre el imán de nuestras ilusiones, como final de nuestros trabajosos esfuerzos... Porque, desde ya muy niños, aspirábamos a ir a La Bañeza ¡a ver el tren! ¡Oh querida Bañeza! Hoy, la guadaña implacable del capitalismo rampante que no respeta hechos, ni lugares, ni sentimientos, ni Naturaleza y, hasta ni siquiera las raíces de la Historia, se abate sobre el Castrión de Pobladura de Yuso y está determinado a abrir una cantera para obtener piedra ornamental, aunque las gentes de Pobladura de Yuso sangren en todas sus heridas. El Castrión lo conocen bien tus gentes porque, es atalaya que vigila, en el flanco izquierdo, la entrada al más extenso pinar autóctono de León, por la carretera de La Bañeza a Castrocontrigo; y es, en su ladera y a orilla de sus peñascos verticales, donde, con frecuencia también, tus gentes se acercan para disfrutar en su frescura, a la sombra de sus rocas, de sus encinas y sus pinos. Pobladura de Yuso es consciente, como todo el mundo, que en Castrión está el libro de nuestra más remota historia, porque es un castro prerromano. Es nuestro primitivo Suso y en él aún oímos desde nuestro corazón el pálpito de las vidas de nuestros ancestros. Nuestras estrofas de la canción leonesa «yo no sé cantar, yo no sé reír», encierran el sentimiento general del abuso y el maltrato permanente a un pueblo que otrora se llamaba también astur contra las legiones romanas, y que hoy también, ya tan lejos en el tiempo, aún parece sentirlas en nuestras entrañas, por parecernos más afines y cercanas, en nuestra propia Administración Autonómica. ¿Es duro?. ¡Pues más dura es la cantera que quieren meternos en el alma! Bañezanos: La Guetaria de quien circunvaló el mundo comercial con sus naves cargadas con el tesoro de la alubia bañezana, no está en Vizcaya, no; está en la Valdería, porque la voluntad del que fuera vuestro El Cano (Isidoro Cano) se forjó a orillas del Eria, en nuestro querido pueblo vecino de Felechares; allí surgió una voluntad y un saga que, después de doblar el cabo vital de la esperanza, ha dejado ya que sigan en otros galeones flameando vuestras banderas por los mares comerciales, con igual o mayor prestigio, que lo es también, de cuantos bañezanos nos sentimos. Ilustrísimo, respetado y querido Alcalde de La Bañeza, querido Alcalde de nuestro Castrocontrigo, fuerzas vivas de toda índole y condición, particulares industriales y comerciantes, instituciones y asociaciones; moteros que, con el aire incansable de vuestra ilusionada juventud y fuerza vital, trasegáis las rutas de nuestros campos y de nuestros montes, mancomunidad valderiense de municipios, Pobladura de Yuso os grita a todos desde nuestro Castrión y os reclama en nuestro socorro y nuestra ayuda!

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