Diario de León

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La ineludible cita de Carrasconte El alto Cea celebra sus populares fiestas entre tradición y música

Lacianiegos y babianos cumplen hoy con el tradicional voto particular ante el altar de Carrasconte, que cuenta con una larga tradición arraigada entre los fieles

Las fiestas de Prioro recibirán en los próximos días la visita de «La Guardia» y «Los Rebeldes»

Las fiestas de Prioro recibirán en los próximos días la visita de «La Guardia» y «Los Rebeldes»

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Enrique Alonso Pérez - león redacción
León

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Como cada 15 de agosto, la ermita de Carrasconte recibirá la visita de cientos de romeros que, siguiendo la tradición de siglos, oirán la misa cantada, merendarán y, de vuelta a sus pueblos, llevarán en los labios la vieja copla heredada de sus mayores: «Virgen de Carrasconte/ Carrascontina/ que entre Babia y Laciana/ estás «ponida»/. Con la gracia y espontaneidad del antiguo dialecto leonés -pero que nosotros traducimos por razones de divulgación periodística- el recientemente fallecido, profesor Guzmán Álvarez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, describía el lugar de Carrasconte y su romería, de la siguiente manera: «A la caída del Bidular, allí contra Villaseca, está Carrasconte, que tiene una iglesia en el límite mismo de Babia y Laciana, sitio de romeros. Se hace la romería principal el quince de agosto que es Nuestra Señora de Carrasconte. Acude allí mucha gente de Babia y de Laciana; se oye misa cantada por las mozas de algunos pueblos, principalmente de Piedrafita y Quintanilla, pero a veces se enfadan y dejan a los curas solos. Después de la misa, meriendan los de cada pueblo todos juntos. Se ve cada merienda allí... y en acabando de merendar se toma café y copa debajo de los toldos y se baila algo, pero porque se hace tarde y hay que marcharse para casa, que al día siguiente es San Roque en Torre y Villablino y no puede perderse la fiesta». El origen de la denominación Pero el lugar de Carrasconte, con su intrigante asentamiento prehistórico, mantiene una de las más sugestivas leyendas de cuantas adornan los mil y un santuarios marianos de la provincia leonesa. Parece ser, y los documentos que hemos visto así lo confirman, que Carrasconte debe su origen a los primeros tiempos de la transición entre los pueblos prehistóricos y los que tradicionalmente se consideran pioneros de la Historia de España. Algunos autores de relieve, como el mismísimo Menéndez Pidal, sitúan en esta zona a los Ligures, procedentes del sur de Italia, y consideran que bien pudieran ser los que consagraron el lugar dotándole con la famosa piedra furada, cuya presencia sería nominada con dos de los vocablos que este pueblo usaba en su lenguaje habitual: «Carras», equivalente a piedra, y «Kontos», que significa pértiga. De esta manera, y sin gran alarde de imaginación, podemos deducir que «Carrasconte» puede traducirse por «piedra alargada» o «Menhir». Lo que ya no se encuentra en el terreno de la especulación, pues está documentado, es el hecho de que el topónimo y el «carisma» del lugar, eran muy conocidos en el siglo XIII, pues en el año 1270, con motivo de la delimitación de zonas fronterizas, la «Carta Puebla», redactada por Alfonso X el Sabio al describir los límites del Realengo de Laciana, dice lo siguiente: «...Como comienzo por la Caracal de los Baos, y donde la piedra forada de Carascon, y por la Sierra Torona de Goda que parte con Babia...». Este documento, considerado de alto rango por partir directamente de la Administración Real, sirve además de valiosa referencia para poder asegurar, sin duda alguna, que en la época de estas delimitaciones no existía aún ermita ni santuario alguno en este paraje, pues según costumbre invariable por estas calendas, la presencia de un establecimiento religioso hubiese sido reflejada con prioridad a cualquier otro dato referencial. La ermita de Carrasconte La leyenda de la aparición de la Virgen, en un supuesto carrascal o encinar, surge hacia los siglos XIV y XV, tiempos en los que nadie quiere quedarse atrás en la proliferación de apariciones marianas, que con ligeras variantes, cubren los extensos dominios de la Iglesia de Roma. Nuestra Virgen de Carrasconte, como tantas y tantas otras, viene a desactivar un lugar consagrado desde siempre a ritos que se consideran paganos. Una vez contrastado el milagro por el obispo de Oviedo, se construye la primera ermita y, ya en el año 1634, «los ingresos del santuario, durante el año anterior, ascendieron a 7376 reales, mientras que los gastos quedaron en 5204 reales. Se cuenta con 112 cabezas de ganado, pero el Visitador se lamenta porque los romeros pierden la costumbre de dar limosnas para Misas y otros menesteres». Un siglo después de la construcción de la primera ermita, y bajo los auspicios de la Diócesis de Oviedo, surge a su vera un caserío complementario y un hospital de peregrinos, pues no hay que olvidar que la situación de Carrasconte está enclavada justamente en los caminos reales, y era paso obligado de caminantes y romeros a Santiago, llegados desde Asturias a ganar el jubileo. Las campas aledañas a la ermita de Carrasconte, se llenarán el próximo 15 de agosto con el tufillo de tortillas y churrascos, una forma de honrar a esa «Carrascontina» tan babiana y tan lacianiega. Al igual que otras muchas localidades leonesas que durante este puente reciben la visita de pobladores y curiosos, Prioro celebra estos días sus tradicionales fiestas patronales. Las jornadas de jolgorio, que comenzaron el pasado día 12 de agosto, contarán hasta el próximo miércoles con numerosas actividades en las que podrán participar niños y mayores. A pesar del paso de los años, Prioro no pierde algunas de las tradiciones que año tras año vienen celebrándose durante las cinco jornadas de fiestas patronales. Una de ellas, quizá la más especial y significativa, es la ronda de petición de quesos por parte de los mozos de la localidad, que tuvo lugar a última hora de la tarde de ayer. Una ronda de petición en la que, un año más, participaron los habitantes y todos aquellos que se acercaron a visitar Prioro. De nuevo, los mozos recorrieron las calles del pueblo al ritmo de las canciones populares, que dedican a las mozas de la localidad, mientras hacen una parada en todas y cada una de las casas en las que hay jóvenes, donde se les ofrecieron dulces y bebidas para ayudarles a continuar la ronda. La fiesta no ha hecho más que comenzar y así lo pone de manifiesto un repleto programa de actividades, en el que destacan las actuaciones musicales que mañana, martes, y el miércoles días 16, ofrecerán los conjuntos «La Guardia» y «Los rebeldes», dos de los grupos más populares de las décadas de los 80 y 90. Los servicios religiosos, los juegos para los más pequeños y las verbenas completarán el programa de fiestas previsto.

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