Las celebraciones tendrán lugar mañana y pasado y suponen el cierre a los actos veraniegos
El torneo de bolo leonés, cita obligada en las fiestas patronales

La apuesta del turismo rural es una de las iniciativas que más ha cuajado en Crémenes
La localidad de Crémenes celebra durante mañana y pasado sus tradicionales fiestas de San Juan Degollado, aunque el segundo día suele ser considerado el día de San Juanín. Los actos siempre han estado organizados por la junta vecinal de Crémenes, que se encarga de sufragar los gastos de los festejos. El tradicional torneo de bolo leonés alcanza este año su decimocuarta edición y se celebrará durante los tres días festivos. Verbenas y juegos infantiles completan el programa. Estas fiestas ponen el colofón cada año al verano, dado que a finales de agosto es cuando la inmensa mayoría de la gente que ha pasado el verano o su periodo vacacional tiene que regresar a sus lugares de trabajo. Por ello, las fiestas sirven un tanto de despedida a los que han decidido pasar unas semanas en este pueblo de montaña que es una de las puertas del parque regional de Picos de Europa. Una localidad que como todas las de esta montaña vivían prácticamente de la ganadería y agricultura y que con el paso de los años ha tenido que cambiar sus costumbres y buscar otras alternativas de empleo. Aunque aún permanece algunos ganaderos, Crémenes cuenta con varias casa rurales y restaurantes. Una apuesta realizada por jovenes emprendedores que han querido mantenerse en su pueblo y buscar una salida del empleo con vistas al turismo. La apuesta ha sido arriesgada, pero el tiempo y los visitantes están poniendo de manifiesto que Crémenes es un lugar de visita y encuentro y donde es posible saborear comidas hechas con el tacto de la cocina tradicional, ya que la elaboración culinaria se va adquiriendo con el tiempo y se hereda, como algunas otras virtudes. Otro de los alicientes con los que cuenta Crémenes son sus alrededores, que encuadrados dentro del parque regional le dan un aire paisajístico muy reclamado por los turistas. Además, cuenta con uno de los pocos bosques de sabinas que existen en la provincia y que se puede apreciar a poco menos de medio kilómetro, a la salida del pueblo en dirección a Riaño dado que está situado próximo a la carretera nacional. Un bosque que si bien para los habitantes del pueblo y de la comarca pasa desapercibido, para el resto es un espacio para disfrutar de una zona arbórea singular. Además, otro de los alicientes con los que cuenta Crémenes es la caza, por ello cada temporada son muchos los aficionados que se dan cita por esta zona, donde además de disfrutar de este deporte puede degustar la gastronomía en los restaurantes. El futuro turístico de Crémenes está ligado al proyecto de aguas bravas y a la futura estación de esquí de San Glorio.