Varios expertos culpan a la Consejería de Cultura de la situación de las ruinas de Santa María
Personalidades de la cultura exigen una solución a la abadía de Nogales
Margarita Torres responsabiliza a la Junta del mal estado de los monumentos de León

La plataforma de un balcón, en piedra tallada, a punto de desplomarse
El robo de un arco de las ruinas del monasterio de Santa María de Nogales, en el municipio de San Esteban, ha provocado la reacción del mundo cultural bañezano, que exige a la Junta de Castilla y León, y, en concreto, a la Consejería de Cultura, la consolidación de los restos que aún quedan en pie y la tutela del recinto. La crítica más contundente hacia la Administración autonómica, la realizaba la profesora de Historia Medieval en la Universidad de León, la bañezana Margarita Torres Sevilla, para quien el suceso de Nogales es parte del «abandono que sufren los monumentos de la provincia, fruto de la total desidia de la Consejería de Cultura», departamento del Ejecutivo de Herrera al que compete «consolidar y proteger las ruinas» de la vieja abadía, como una «tarea ineludible». Torres incluye Santa María de Nogales entre los diez monasterios más importantes de la provincia durante el medievo, cuyas piezas más importantes se encuentran ahora en el museo de la Hispanic Society of America, en Nueva York: el sepulcro de don Suero de Quiñones y su esposa, doña Elvira de Zúñiga. La historiadora medievalista, asesora de las Cortes para la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, responsabilizó a la titular de Cultura, Silvia Clemente, de la situación de los monumentos leoneses. De igual modo piensa el arquitecto y director de las Jornadas de Cultura y Territorio de las Tierras Bañezanas -en cuya última edición se incluyó una visita al recinto-, Luis Pedro Carnicero, que señaló que la desaparición del arco «es la gota que colma el vaso». Carnicero añade que «ha llegado el momento de recuperar todo lo que se han llevado». Así, el arquitecto no se conforma con la consolidación de las ruinas y el mantenimiento de «un monasterio que es un símbolo», sino que está convencido de que se pueden recuperar muchos elementos arquitectónicos «a largo plazo, mediante un sistema de donaciones, dejando claro de qué familia proceden las piezas devueltas». José Dionisio Colinas, autor del estudio Real Monasterio de Santa María de Nogales -publicado este año por el Instituto Leonés de Cultura, gracias al apoyo del equipo de gobierno de San Esteban-, ve la salida a la calamitosa situación del monasterio en la Administración pública, a la que, de algún modo, pueden presionar los eruditos en la materia. Así, propone la creación de una comisión de expertos en el tema, que, tras reunirse con el Ayuntamiento de San Esteban, «apoye ante la Junta, en León o en Valladolid, la conservación del cenobio». «Ruinas que hablan» Felipe Pérez Pollán, uno de los promotores del ya desaparecido Instituto de Estudios Bañezanos y dueño del castillo de Palacios de la Valduerna, en el que todos los años se celebra el acto Poesía para Vencejos, considera que «merece la pena que se cuide el monasterio, pero desde la Junta todo son buenas palabras y poco más». Pérez Pollán aboga por vallar el lugar para evitar visitas indeseadas y subraya que «en una comunidad en la que hay tanto patrimonio histórico la política de conservación consiste en no hacer caso a nadie». En opinión del artista Antonio Odón Alonso, que además cursa ahora la carrera de Historia, «las ruinas aún hablan, pero si no se actúa y se ponen en valor podrían convertirse en escombro». «Proteger y consolidar las ruinas es una tarea ineludible de la Consejería de Cultura» MARGARITA TORRES Profesora de Historia Medieval «No se trata sólo de conservar, sino, también, de recuperar piezas en manos de particulares» LUIS PEDRO CARNICERO Arquitecto «Una comisión de expertos podría apoyar al Ayuntamiento en sus gestiones ante la Junta» JOSÉ DIONISIO COLINAS Autor de estudios sobre la abadía