El Ayuntamiento rematará la antigua vivienda familiar antes de empezar el nuevo edificio
Una pasarela unirá la casa de los Panero y el Museo del Chocolate
La futura construcción será de hormigón y vidrio, y tendrá entrada por Puerta Obispo
Recreación virtual de la fachada principal del museo en Puerta Obispo
El Ayuntamiento de Astorga finalizará la adecuación de la casa de los Panero para su conversión en centro cultural antes de iniciar la construcción del futuro museo del Chocolate, según confirmó el alcalde, Juan José Alonso Perandones. El regidor aclaró que el municipio dispone ya de un anteproyecto con el que poder solicitar subvenciones para la creación del nuevo edificio. La propuesta, obra del arquitecto Juan Múgica, plantea una construcción situada en la finca que fue de los Panero con acceso por la calle Puerta Obispo, y con una fachada principal que prima el hormigón y el vidrio sobre otros materiales. El edificio tendrá 742,28 metros cuadrados construidos repartidos en un sótano, una planta baja y un primer y un segundo piso. El primero de dichos espacios será destinado a aseos, vestuarios, almacén, oficina de recepción y archivo, mientras que el bajo y la primera planta acogerán la exposición de los fondos museísticos y la segunda albergará un salón de actos para reuniones, conferencias o charlas, con capacidad para 75 personas sentadas. El edificio, de 9,5 metros de fachada en la calle Puerta Obispo, tiene una concepción alargada con el fin de aprovechar el espacio disponible hacia la parte trasera de la finca. La fachada principal dará paso a una cristalera interior, aún en el acceso al recinto, que recibirá luz desde arriba. Mientras, la parte posterior de la construcción diseñada por Múgica será también acristalada, dado que esta zona del museo da al norte, y comunicará mediante una pasarela, también de cristal, con la casa de los Panero. Dicha pasarela salvará un desnivel de 2,40 metros hasta alcanzar la vivienda familiar, que tendrá acceso por la calle Leopoldo Panero. Un lucernario El salón de actos contará con un techo en disposición oblicua y un lucernario para aprovechar la iluminación natural. La propia concepción del edificio permitirá que el visitante del museo tenga visibilidad del resto de las plantas desde el piso en el que se encuentre. La fachada principal de la construcción lucirá una serie de ventanas cuya disposición trata de reproducir parcialmente una partitura musical de Anton Weber. La nueva sede del museo del Chocolate pretende, entre otras cuestiones, aumentar el espacio disponible para la muestra de los fondos. El actual emplazamiento de esta colección, en la calle José María Goy, dispone de más de diez mil piezas de las que sólo el 33% están expuestas.