Laguna de Negrillos | El consistorio presentó en el juzgado de La Bañeza un informe de más de 4.000 folios
El Ayuntamiento demanda al Obispado para recuperar la ermita
El alcalde pide a las partes que acaten la sentencia porque «buscamos que se sepa la verdad»
El alcalde de Laguna de Negrillos, Valentín Martínez, ayer a la salida del juzgado de La Bañeza
El alcalde de Laguna de Negrillos, Valentín Martínez, en representación del Ayuntamiento, presentó ayer en el juzgado de La Bañeza una demanda contra el Obispado de León para que la ermita del Arrabal vuelva a pertenecer al común del pueblo. El problema data del año 1999 cuando el párroco, sin consultar a los vecinos, inició las gestiones para poner a nombre de la parroquia de San Juan Bautista el templo. Tras enviar el Obispado de León la documentación pertinente, el 17 de mayo del 2000, queda registrado a favor de la parroquia de la localidad. Los vecinos se enteraron cuatro años más tarde y a principios de 2004 inician una serie de movilizaciones para que el templo vuelva a pertenecer al común del pueblo. La división entre la población de la localidad se hizo patente entre quienes apoyaban al cura y los que no. En este ambiente enrarecido, que ha tenido sus últimos episodios estos días cuando el Obispado se ha negado a enviar párroco para oficiar las fiestas de Santa Cruz y San Isidro, al ayuntamiento acude a los tribunales de justicia. La decisión se aprobó en pleno hace varios meses. La demanda aporta una extensa documentación de más de 4.000 folios que incluyen un estudio del catedrático de Historia de la Universidad de León Laureano Rubio en el que basado en lo que Madoz escribió en 1845, «sólo el concejo de la villa de Laguna de Negrillos, sus vecinos y su autoridad gubernativa representada por la corporación municipal, tiene derecho a registrar catastralmente y en el correspondiente registro de la propiedad los bienes patrimoniales representados por las dos iglesias (la de San Juan Bautista y la del Arrabal). El consistorio correrá con las costas del juicio. División vecinal El alcalde manifestó, que dado que el problema ha supuesto la división vecinal y deteriorado la convivencia «me veo en la obligación de ponerlo en manos de la justicia ya que se han agotado todas las vías de diálogo con el Obispado, para que se aclare la situación». El regidor afirmó que, a pesar de que existen posiciones encontradas, éste es el deseo de la mayoría de los vecinos. Por otra parte, Valentín Martínez, pidió a todos los implicados que acaten la sentencia «sea la que sea porque acudimos a la justicia buscando la verdad, no la verdad que a mí me interesa». Además solicitó calma a los vecinos mientras dure el proceso y pidió al Obispado que, independientemente de la resolución, debe buscar el entendimiento con el ayuntamiento para que el culto se desarrolle con libertad y respeto. Finalmente, el alcalde informó que se ha pedido apoyo a la Diputación.