| Reportaje | Cimanes del Tejar |
Con autos y a lo loco
Varios miles de personas llenaron las calles de Cimanes del Tejar para ver las carreras y disfrutar con el inicio de sus fiestas en honor a San Bartolo

Vecinos y curiosos se mantuvieron expectantes toda la carrera
Un año más se celebró la tradicional carrera de autos locos, en la que el éxito de participación de pilotos y de público fue arrollador, con más de sesenta ingenios sin motor inscritos en las dos mangas de competición y varios miles de personas abarrotando las calles del pueblo, son motivo suficiente para mencionar que esta prueba deportiva, que comenzó como una travesura de juventud, se ha convertido en una fiesta de referencia en toda la comarca del Órbigo y en toda la provincia. El panorama de inscripciones dio el respaldo necesario para considerar esta prueba de vehículos movidos por la inercia, como puntuable en el calendario nacional open, acercando hasta esta localidad del Órbigo, a pilotos de Galicia, Asturias, Navarra, el País Vasco y también, claro, de León. El ganador de la prueba de velocidad de los autos locos fue el piloto de la escudería Raúl-Competición, del propio Cimanes del Tejar, por aquello de correr en casa y conocerse el circuito, como la palma de su propia mano, seguido del piloto de la escudería Noveo Sevia Sport, de Pola de Siero Asturias y en tercer lugar quedaron los gallegos de la localidad de Silleda en Pontevedra del equipo de competición escudería Espil Sport- RV Evo III. Ahora bien, es cierto que quienes ganaron fueron muchos más participantes de todas las categorías, sería muy complicado poder mencionar a todos los galardonados, pero sin duda los vehículos que más despertaron la simpatía del público fueron el Supercamión de Secarejo y el carro de las vacas, auténticos ingenios de imaginación y trabajo casero. Pero no debemos de olvidar que quien realmente ganó ayer fue en general el pueblo de Cimanes del Tejar, que un año más ha sabido mantener el tipo y despertar la curiosidad de cuantas personas se acercaron sobre todo en la tarde de ayer a presenciar las bajadas de estos cachivaches, cuya velocidad en algunos casos superó los 65 kilómetros por hora, sobre un recorrido de algo más de 1.200 metros, sin ninguna incidencia importante, solo algunas magulladuras y destrozos en las carrocerías de los vehículos debido a algunas chicanes que se atravesaban en el recorrido. El comportamiento de la organización y del público fue muy bueno y mejora cada año más, el resto fue fiesta y diversión. Al término de la entrega de trofeos, que se desarrolló en la zona del Camping y de la Playa Fluvial, hubo una gran chorizada para todos y baile animado por una disco móvil, en todos el ánimo de volver el próximo año, mientras tanto la ilusión de empezar a disfrutar de las fiestas de San Bartolo en Cimanes del Tejar a partir del próximo miércoles.