| Reportaje | El otoño del Órbigo se vuelve primavera |
«Es la niña del pueblo»
Espinosa de la Ribera celebrará el próximo sábado el primer cumpleaños de María, el único bebé que ha nacido en la localidad durante los últimos catorce años

María, en una imagen reciente, es la única niña nacida en Espinosa de la Ribera desde hace 14 años
«Es raro que no le eche una sonrisa a quien se acerque. No es pasión de madre, pero a simpática, no hay quien la gane. Está contenta todo el día, se porta de maravilla... Es una bendición». Para el pueblo, también. Espinosa de la Ribera censa en el padrón municipal 115 habitantes «pero los que viven aquí habitualmente no llegan a 70». Por eso el día que Manuel y Susana anunciaron que con 33 años él y 28 ella, habían decidido poner freno al déficit demográfico de la población (y la provincia) con su primer retoño, no hubo cohetes en la localidad, pero le anduvo cerca. Y ahora, un año después del alumbramiento de María, el sábado se anuncia fiesta mayor: toca cumpleaños y por primera vez desde hace catorce, hay un bebé nuevo en el pueblo. «El último crío que había nacido también fue niña, y ya tiene 15 años», relata la feliz madre. El progenitor regenta un negocio familiar de carpintería. Natural de la localidad, conoció en su día a su futura esposa, natural de La Magdalena. «Aquí estamos cerca de todas partes casi. Tenemos Carrizo de la Ribera a 15 kilómetros, La Magdalena también nos queda a 15 kilómetros y León capital a poco menos de 25». En esas circunstancias, la vida se desenvuelve en un puzzle geográfico: «Un día tiramos hacia Carrizo, otro día compras en León, nunca te faltan motivos para ir de vez en cuando a La Magdalena... Estamos siempre en todas partes». Los pequeños de la zona acuden al colegio en Rioseco de Tapia, pero la mayor parte de la población de la zona es netamente estival. «Cuando llega el verano, sí se ve más gente por aquí, pero a partir de esta época, aún los fines de semana hay algo más, pero a diario, pocas cosa». Un año después de la llegada al mundo de María, medio pueblo se vuelca con la pequeña por la mañana y el otro medio, por la tarde: «Es como la niña del pueblo. Las abuelas son las que más interés ponen siempre para estas cosas, ya se sabe, pero la verdad es que todo el mundo está pendiente siempre de ella, es una maravilla». María crece a un ritmo normal para un bebé de su edad y este sábado, se rodeará de otros quince niños de la zona para celebrar en Espinosa de la Ribera su primer año de vida: «No nos conformamos sólo con ella, queremos alguno más, pero para darle un hermanito, va a tener que esperar un poco», reconoce Elena. Jubilados (la mitad del pueblo), agricultores y ganaderos (el resto de los habitantes) y curiosos en general se unirán a amiguitos y primos en la celebración. En el otoño de Órbigo, apunta otra vez a primavera...