El relato de un astorgano conquista la Corte
La presidenta de Madrid y el jefe del Estado Mayor de la Defensa presentaron «Dos de Mayor de 1808. El grito de una nación»
Alfredo Prada, Félix Sanz, Esperanza Aguirre y Arsenio García, durante la presentación del libro
Esperanza Aguirre y Félix Sanz, presidenta de la Comunidad de Madrid y Jefe de Estado Mayor de la Defensa, respectivamente, arroparon ayer en Madrid a Arsenio García Fuertes en la presentación de Dos de Mayo de 1808. El grito de una Nación, coeditado por Madrid Histórico e Inédita Editores y que es la gran obra del autor sobre un tema y una época que le apasionan. Sobre todo ello, García Fuertes ha volcado su talento investigador en lo que pretende ser un riguroso repaso a los acontecimientos previos, durante y posteriores, a la emblemática fecha del 2 de mayo de 1808. La presencia de Esperanza Aguirre fue el gran espaldarazo de este intenso y voluminoso trabajo, y significativo si se tiene en cuenta que viene de la primera personalidad de la Comunidad de Madrid, lugar en el que sucedieron gran parte de los hechos históricos narrados. Y, además, es que la presidenta madrileña, tenga o no tiempo, que en este caso era poco porque se tuvo que ir nada más pronunciar su discurso a la Cámara de Comercio de la capital, deja siempre su impronta y lo hizo a la hora de elogiar una obra por su calidad y rigor histórico y porque como liberal admira una época en la que surgieron personalidades de gran categoría. En cuanto al libro, es sin duda el trabajo de un profesor y por ello antepone, casi como objetivo, el rigor histórico. Pero, como ayer en la presentación en el atestado salón de actos del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, Arsenio García está de suerte. Porque la película literaria necesita de su antagonista y lo tiene a lo grande en la figura del superventas Arturo Pérez Reverte, que lejos de dibujar el elogio patriota del autor leonés ofrece una visión desmitificadora. Rigor histórico Respecto a la obra del autor maragato, nacido en Astorga en 1968, ayer quedó de manifiesto, por parte de autoridades en la materia y en la representatividad institucional, que su rigor histórico merecería las más altas calificaciones. Aguirre y Sanz lo destacaron. Y Alfredo Prada, leonés también y vicepresidente de la Comunidad de Madrid, lo corroboró con su presencia en la mesa presidencial, pero también, antes, en el prólogo. Otra eminencia en este terreno, José Navas, coronel director del Museo Militar de La Coruña, uno de los centros referentes de la especialidad, también prologa y remarca el valor del libro. García Fuertes terminó el acto firmando libros, uno tras otro, despidiéndose de Félix Sanz, y prometiéndose mutuamente un café. Un inicio de éxito para una obra de comienzo impulsivo: «Este libro está, alegremente, dedicado a todos los enemigos, pasados, presentes y futuros, de la Nación española, por su valiosa aportación para hacerla fuerte y digna. Que nunca dejen de faltarnos, pues, ese día, España se acaba».