La empresa a la que pertenecen no ha vuelto a cobrar tras el cierre de la compañía cárnica
Los vigilantes de Enervisa llevan ya tres meses sin cobrar su sueldo
Iberdrola amenaza con cortar la luz en un plazo de unos días y Telefónica ya quitó el servicio

Aspecto de las instalaciones de Enervisa en el polígono de Vidanes, en una imagen reciente
La empresa que se encarga de la vigilancia y seguridad de las instalaciones industriales de Enervisa en el polígono de Vidanes lleva tres meses sin cobrar, circunstancia que está creando cierta preocupación e incertidumbre en sus siete trabajadores. Tras la liquidación y cierre de las compañía cárnica el pasado 31 de julio de 2007 se acordó por parte de los responsables de Enervisa y de los administradores que la empresa «Omniserver Dinam S.L.» de Cistierna que continuasen con las labores de vigilancia y control de las instalaciones, puesto que al producirse el despido de toda la plantilla de los trabajadores de Enervisa y Picos de Europa, no era aconsejable abandonar unas instalaciones que en estos momentos se encuentran en proceso de liquidación. Desde entonces los siete trabajadores se han encargado de vigilar los instalaciones en tres turnos para cubrir todo el día. «Creemos que es una situación bastante desagradable para las siete familias que llevan tres meses sin percibir sus salarios», manifestó Angel Sen, responsable de la empresa de seguridad, quien precisó que por parte de los administradores se les solicita que aguanten hasta que se resuelva la liquidación de Enervisa «pero lo cierto es que una familia no puede estar tres meses sin percibir el sueldo». Además la situación de desconcierto es tal que según se señala desde hace unos días la compañía de teléfonos ha cortado la línea y en breve se espera que Iberdrola haga los mismo con el suministro de la luz. No lo ha podido hacer antes puesto que se necesita entrar en las instalaciones para efectuar el corte. De producirse esta situación los vigilantes deberán permanecer el invierno en la caseta sin calefacción. La razón de ser para que esta empresa de seguridad continuase con su cometido radicanaba en garantizar que no se produjese el desmantelamiento de las instalaciones de Enervisa y Picos de Europa donde permanece mucha maquinaria valorada en varios millones de euros, además de vigilar la subestación de luz de la planta de cogeneración.