LA CAZUELA
Yo me remendaba
YO TE remendé/ Yo me eché un remiendo/ Yo me lo quité. Es el villancico que más le va a unas cuantas calles de Veguellina de Órbigo. La piel de las calles de nuestro pueblo está profundamente dañada, necesita una buena crema hidratante de asfalto regular y uniforme que quite esas cicatrices que tanto afean y dañan al rodaje común de vehículos y vecinos. El Ayuntamiento, como cualquier cabeza de familia que quiera para los suyos lo mejor, debe preocuparse de que sus vástagos (léase calles, plazas, etcétera¿), estén vigorosos, presentables, saludables y sanos. También el atasco que sufren algunas de las principales vías del pueblo. Si bien es cierto que con la renovación de redes de agua, se han ido paliando los socavones de algunas calles, no es menos cierto, que otras no pueden esperar a que les llegue el momento porque están muy deterioradas. La Cazuela de Manuela es Lucios asfálticos en macedonia. Los ingredientes son el Ayuntamiento, organismos estatales competentes en el buen funcionamiento de la vía pública, promotores de obras, vecinos y vehículos. Preparación: Cazuela dice que no le gusta eso de hacer postres (la receta le suena a postre), porque ella es más de pucheros y guisos, pero dadas las fechas en las que estamos, hará una excepción y, si es menester, dejará que en su panza se hundan los mejores propósitos del Ayuntamiento para que en las próximas partidas presupuestarias valore como se merece la dignidad de nuestras calles, sin dejar de pedir responsabilidades a los demás organismos oficiales a los que les competa la buena forma de nuestras infraestructuras. Los promotores de obras, que están dando al pueblo riqueza y vida; también tienen la responsabilidad de dejar las calles que han usado, para dejar materiales y paso para sus vehículos, como estaban. A los vecinos nos toca hacer una labor importante a la hora de exigir nuestros derechos con respeto, cumpliendo siempre con nuestros deberes. Los vehículos juegan también un papel importante porque sabiendo que ciertos días algunas calles están colapsadas, tendrían que tomar vías alternativas y no hacer más negativo el tránsito, con lo cual se evitarían muchos tacos, no precisamente de jamón, que esos sí que vendrán bien como entremés. Para terminar con buen sabor, Cazuela recomienda un buen caldo de solidaridad en estas Navidades.