Las dos grandes calzadas romanas, el Esla y el Cea, salen a la palestra
El historiador Eutimio Martino disertó sobre la trascendental presencia de los romanos en la comarca y los restos existentes

El historiador Eutimio Martino en la charla sobre la romanización
El Instituto Bíblico y Oriental de Cistierna continuó con las charlas y conferencias de su cátedra de historia bajo la dirección del historiador, Eutimio Martino Redondo quien en esta ocasión trató el tema Primera romanización y cristianización de la montaña: calzadas, ríos y fuentes . Martino habló de las dos calzas más importantes que se atribuyen a los romanos en la montaña oriental: la del Esla y la del Cea. Respecto a esta última dijo que no conserva tramos de empedrado que sean notables pero sí puentes como el de Almanza, Puente Almuhey, Morgovejo o Prioro. Sin embargo el Esla presenta dos grandes tramos de calzadas, uno en Villayandre y el otro en Las Salas «en un punto que se llama San Roque en la confluencia del río Dueñas con el Esla llamado Vegalión», según Martino quien recuerda que estas calzadas son de avance aunque al mismo tiempo se enfrentan con grandes castros como el de Vegamediana sobre Cistierna y el de Valdoré. Aunque en este día no se ha hablado de las calzadas trasversales que cruzan el Esla al Cea, sí resaltó la más importante de Fuentes de Peñacorada que llega hasta la Velilla y la Mata de Monteagudo. «Estas calzadas por su envergadura y por su perfección, o en su caso los puentes, creo que sólo se puede atribuir a los romanos y a la primera hora de la conquista par hacer frente a unos hombres que según las fuentes romanas en sus altos fuertes y no daban la cara para presentar batalla», recuerda el profesor Martino. Respecto a hechos constatados sobre el terreno de la presencia romana en la calza del Esla dijo ,que en varios puntos la calzada está tendida al ras del agua lo que hace que a veces se inunde y obliga a los lugareños dar el rodeo por el puerto del Pando por Prioro. «Jamás los naturales conociendo la cuenca y la avenidas del río hubieran hecho esa calza a ras del agua. Es la observación fecunda haya sobre el terreno».