| Reportaje | Una llamada a la recuperación |
El molino de Teodoro se muere
La familia Rodríguez Tagarro lucha por conseguir la reversión de unas instalaciones abandonadas, propiedad de la Confederación que se las expropió hace unos seis años

A la entrada del conjunto del molino se aprecia su abandono
La familia Rodríguez Tagarro lleva varios exigiendo a la Confederación Hidrográfica del Duero que se haga efectiva la reversión de los instalaciones del molino de Sorriba del Esla o molino de Teodoro. Este molino fue expropiado hace unos seis años como consecuencia de la construcción del canal alto de Payuelos. Unas instalaciones que se encontraban en buen estado actualmente presentan un abandono lamentable dado que CHD no se preocupó de su conservación. Ante esta situación de ruina, los descendientes de Teodoro Rodriguez iniciaron los trámites para la reversión del molino dado que el objetivo es recuperarlo. Desde hace casi un año la Confederación aprobó técnica, legal y fehacientemente la reversión, pero el paso definitivo sigue sin darse mientras las instalaciones se van cayendo poco a poco, según señala Emilio Rodiguez. Para esta familia la única solución que tienen esta molino de salvarse de la total destrucción por abandono es que se haga efectiva la reversión o en su caso el cambio de titularidad al Ayuntamiento de Cistierna como paso previo para iniciar una reconstrucción de estas instalaciones. «Lo más lamentable es que la Confederación Hidrográfica de Duero de Valladolid haya mantenido este valioso patrimonio en el más absoluto abandono sin guardería ni mantenimiento alguno y sin tampoco proceder a rematar el mencionado proceso de reversión aprobado y comunicado, que lo evite», según Rodriguez. La familia Rodríguez Tagarro señala que la tarea de recuperación y rehabilitación de lo salvable de estas instalaciones del molino supondrá un esfuerzo técnico y económico, «un esfuerzo que la Confederación sabe que deseamos acometer con la máxima urgencia antes de que el acelerado deterioro dé lugar a que no haya nada que recuperar». Esta familia muestra su apoyo al Ayuntamiento de Cistierna en el cambio de titularidad entre administraciones públicas por entender que es ya la única vía que por su rapidez procedimental puede llegar a salvar las instalaciones del molino de Teodoro. A partir de este paso, la familia Rodríguez Tagarro asumiría la reconstrucción al entender que son técnicos cualificados y expertos en infraestructuras y quizás «los últimos molineros capacitados para una rehabilitación fiel del molino desde el punto de vista técnico e histórico».