El templo, de unos 200 años de antigüedad, está ubicado en el Camino de Santiago
Fomento licita por 151.000 euros la mejora de la ermita del Cristo
La construcción está muy deteriorada por problemas de humedades en muros y tejado

La ermita del Bendito Cristo de la Vera Cruz, en Rabanal, que la Junta va a restaurar
La Dirección General de Vivienda y Arquitectura de la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León sacó a licitación por 151.236,42 euros las obras de restauración de la Ermita del Bendito Cristo de la Vera Cruz, de Rabanal del Camino, según publicaba ayer el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) . La Administración autonómica plantea un plazo de ejecución de cuatro meses para estos trabajos. El edificio, propiedad de la junta vecinal de dicha localidad -perteneciente al municipio de Santa Colomba de Somoza- presenta un importante deterioro debido principalmente a problemas de estanqueidad en la cubierta que han provocado daños a los revestimientos interiores, según la memoria descriptiva del proyecto de restauración del arquitecto Javier Martínez. El templo, que padece también filtraciones a través de los muros, está ubicado junto al Camino de Santiago, y es lugar de paso para los peregrinos y de culto para los habitantes de Rabanal. La ermita está situada en un solar delimitado por las carreteras LE-142 y CV192/4, y en su zona este está el cementerio de la localidad. Planta en cruz El edificio consta de un volumen en forma de planta en cruz, construido probablemente en el siglo XVII, precisó Martínez. La construcción es de fábricas de sillarejo bastardo, y cubierta de teja cerámica árabe. Los interiores se encuentran revestidos con morteros bastardos de cal y cemento y posteriormente pintados de colores claros. Las cubiertas de la nave principal son a dos aguas y el resto a cuatro, precisó el técnico en la memoria descriptiva. El proyecto plantea la reconstrucción de la actual espadaña construida después de que la original fuese destruida por un rayo hace décadas. El muro oeste presenta dos fisuras verticales, están deteriorados los contrafuertes y varias zonas puntuales de los muros, y presenta «una notable erosión» la argamasa, fundamentalmente en las zonas más expuestas al viento y la lluvia», según Martínez. También las carpinterías exteriores están muy dañadas y permiten el paso de la lluvia. En una zona de la bóveda central ha cedido la estructura en la zona de la clave, y se han recrecido los contrafuertes exteriores en esa zona. La edificación, de 10,75 metros de altura máxima, ocupa una parcela de 328 metros cuadrados, en la que no está previsto instalar cerramiento. La longitud de la nave principal es aproximadamente de 28,30 metros en su máxima longitud y 11,70 metros en la menor. El edificio dispone de 287,16 metros cuadrados construidos totales, de los que 254,88 corresponden a la planta baja, que alberga el templo -123,60 metros cuadrados útiles- el altar -19,26 metros útiles-, y la sacristía -17,63 metros-, y 32,28 metros cuadrados construidos corresponden al coro, ubicado en la primera planta. La ermita tiene fama de conceder favores a los feligreses. Éstos, en agradecimiento, tienen la costumbre de portar el día de la procesión, el 14 de septiembre, el ramo, profusamente decorado.