Destriana
Incinerados los restos mortales del joven que falleció en Expo Zaragoza

Consternación tras el accidente
Los restos mortales de Héctor Grande Álvarez, el técnico de sonido de veintiocho años que anteayer falleció cuando trabajaba en el Palacio de Congresos del recinto de la Exposición Internacional de Zaragoza, fueron incinerados ayer en la capital maña, después del trágico suceso que conmociónó a la población de Destriana, de donde era natural el fallecido. La familia de la víctima se trasladó de madrugada a la capital maña y regresó a posteriori a Zambrocinos del Páramo, población natal del padre del finado. Mañana se celebrará en la iglesia parroquial de Zambrocinos una misa por su eterno descanso a las 17.00 horas. Héctor Grande residía en Madrid, a donde se había trasladado después de que su familia decidiese mudarse a León, tras haber regentado durante unos treinta años una farmacia local. El director de comunicación de la Expo, Antonio Silva, destacó que según las impresiones de los compañeros del fallecido se trataba de un «magnífico» profesional. Fue precisamente ese «exceso de profesionalidad» lo que pudo costarle la vida, ya que había subido al techo del auditorio para ajustar un altavoz en el que se había detectado denominan «un soplo». El joven se precipitó al vacío desde una altura de trece metros al pisar un falso techo de escayola sion llevar arneses, según la versión oficial.