Villablino | Ayuntamiento y peñas decidieron este año que cualquier joven pudiera presentarse al concurso
San Roque llega hoy al día grande tras coronar a la reina de las fiestas
Lucía Radío recibió su corona y Emilce Núñez se encargó del pregón con el que se abrieron los actos

Ayilín Alba García corona a su sustituta, Lucía Radío como nueva reina de las fiestas de Villablino
La reina de las fiestas de Villablino, Lucía Radío, fue coronada en el acto inaugural de las fiestas de San Roque 2008 de Villablino, que hoy vivirán su día grande. El evento tuvo lugar el pasado miércoles y dio el pistoletazo de salida a las actividades. La reina, de dieciséis años de edad y residente en Villablino estuvo acompañada por sus damas, Verónica Barbazán de diecisiete años, Judith Iglesias de dieciocho años (ambas de Villablino), Sandra Rodríguez de dieciocho años y natural de Caboalles de Abajo y Eyla Díaz de dieciséis años, también natural de la capital del valle. Eva Pancorbo, de ocho años de edad y vecina de Villablino fue coronada reina infantil. Sus da son Esther Fernández con diez años y nacida en Tejedo y Johanna Martínez, Cristina Amor, Patricia López, todas ellas de nueve años y de las localidades de Sosas, Villaseca y Villablino. El consistorio lacianiego y las peñas habían introducido este año en las bases la novedad que este año pudieran aspirar al título jóvenes de toda la comarca . Cesión de la corona Aylin Alba García y Aída Álvarez cedió la corona a su sustituta y a continuación, la pregonera Emilce Núñez, vecina del valle y conocida por sus escritos en patsuezu, pronunció su discurso donde hizo una breve referencia a este dialecto. Emilce quiso recordar como eran las fiestas de antes y como fueron evolucionando con el paso del tiempo. «Antes las fiestas eran verbenas en el campo de festejos porque no había discotecas». En este sentido, la pregonera repasó la vida de San Roque, donde señaló que este santo se caracterizaba por su buen humor. Además señaló que siempre se han hecho comentarios jocosos con este santo como la conocida frase «El perro de San Roque no tiene rabo».